El posible acuerdo entre los intendentes macristas
Mariano Campero (Yerba Buena) y
Roberto Sánchez (Concepción) con el referente de Fuerza Republicana
Ricardo Bussi para formalizar una frente opositor generó un cimbronazo puertas adentro del macrismo local.
Es que, lejos de representar un verdadero frente opositor, como pretenden los intendentes, la alianza es vista como una “traición” para los referentes radicales de Tucumán, que actualmente integran el Frente Cambiemos en la provincia.
Los primeros en mostrarse reacios a la alianza de los intendentes con Bussi fueron los diputados
Domingo Amaya y
José Cano, y la senadora
Silvia Elías de Pérez,
quienes rechazaron de plano el posible acuerdo electoral.
La alianza opositora pretendía incluir además al actual intendente capitalino
Germán Alfaro. Sin embargo, desde el círculo íntimo del jefe municipal también descartaron su incorporación al acuerdo. El funcionario alfarista
Enrique Romero, actual Subsecretario de Tránsito de San Miguel de Tucumán, salió al cruce con los tapones de punta.
En un comunicado redacto de puño y letra, Romero califica la alianza entre los intendentes y Bussi como “un casamiento con cinturón de castidad”. Además, asegura que el actual legislador provincial es un “funcional al oficialismo” que intenta con esta alianza fracturar a la oposición en beneficio del oficialismo.
En otro tramo del comunicado, el funcionario de la municipalidad asegura que la UCR “desprecia” a Bussi, quien, según sus palabras, “carece de valores”. Sobre el final del texto, Romero opinó que, con la presencia de Bussi, a quien calificó como “Rasputín de cabotaje”, el proyecto de alianza tiene el fracaso asegurado.