La designación de
Eduardo Cobos como
nuevo Defensor del Pueblo de Tucumán se convirtió en el evento político que marcó
la ruptura definitiva del oficialismo tucumano, y el Vicegobernador
Osvaldo Jaldo se anotó los primeros porotos en esta pelea electoral que pateó el tablero político de la provincia y plantea incógnitas e incertidumbre respecto a la posición que tomarán no sólo los funcionarios peronistas, sino también lo de la oposición.
Es que, para sorpresa de muchos,
parlamentarios del arco opositor le dieron a Jaldo los votos necesarios para poner a “Lalo” Cobos en el escritorio de Balcarse 64. Quizás los votos que mayores sorpresas generaron fueron los de los radicales Ricardo Ascárate y José María Canelada, ambos muy críticos a la gestión del Gobierno provincial, del cual Jaldo forma parte como Vicegobernador de la Provincia.
Apenas 24 horas después de la votación, la conducción de la
Unión Cívica Radical emitió un comunicado oficial aclarando la posición de los legisladores. En el texto, firmado por el interventor del partido,
José Argañaraz, se habla de “presiones” de funcionarios cercanos al gobernador
Juan Manzur sobre algunos legisladores para no acompañar al candidato propuesto por Jaldo. “Estas presiones no hicieron mella en nuestros legisladores”, sentencia Argañaraz en el comunicado difundido esta mañana.
Según denuncia el texto, el sector manzurista buscaba la abstención o la ausencia de algunos legisladores opositores para que Cobos no llegara a los 26 votos que se necesitan para acceder al cargo. Así lo hicieron, por ejemplo, los legisladores del Partido por la Justicia Social, que responden al intendente capitalino
Germán Alfaro, quienes no asistieron a la sesión para no sumarle votos al jaldismo. Desde este sector acusaron a Alfaro de jugar a favor del actual gobernador, al bajar directivas para que sus legisladores no asistan al edificio de Muñecas al 900 el día de la votación.
En otro tramo del comunicado, el interventor de la UCR acusa al gobernador de pretender “la acefalía de la Defensoría del Pueblo” y aseguró que la interna oficialista “manchó” lo que debería haber sido un proceso de renovación de un cargo político como cualquier otro. Además, calificó de “irresponsables” a los funcionarios que “juegan con las instituciones como si fueran un patrimonio propio”.
Por último, el comunicado respalda la posición de los parlamentarios radicales, asegurando que los votos de Ascárate y Canelada “responden a la defensa de las instituciones y la república”.
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Interna opositora
La elección del ombudsman no solo fracturó la unidad peronista en Tucumán, sino que también generó chispazos dentro de la oposición. Mientras que los representantes de la UCR, aliados estratégicos del macrismo, votaron a favor del candidato propuesto por el Vicegobernador,
Mariano Campero, intendente de Yerba Buena por el Frente Cambiemos acusó a Jaldo de “entrometerse en los concejos deliberantes para perjudicar a la oposición”.