Familias enteras que trabajan en el predio que fue clausurado por peligro de derrumbe, se movilizan para pedir alternativas para trabajar.
Trabajadores del Mercado del Norte se marchan para pedir respuestas, tras la clausura del predio. Foto de Twitter/LV12
Los puesteros que tuvieron que desalojar el Mercado del Norte tras la orden de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán por peligro de derrumbe, protestan frente a la intendencia. En la marcha, recorren las calles del microcentro hasta llegar al edificio de la Municipalidad, ubicado en 9 de Julio y Lavalle.
La principal preocupación de las familias afectadas por la clausura es que con el desalojo perdieron su única fuente de ingresos. "Nos han mandado a la calle. Queremos que nos den una alternativa para poder trabajar", explicó a eltucumano.com Daniel Fajina, uno de los trabajadores damnificados.
Fajina expuso además que, si bien se logró retirar la mercadería, gran parte estaba podrida o en mal estado. "Se echó a perder una buena porción de la mercadería. Y además quedaron adentro del Mercado algunas pertenencias de los puesteros, como las heladeras y las balanzas. Queda abandonado el predio. Queremos preguntar en la intendencia ¿qué es lo que van a ser con la gente? No nos han dado respuestas, nos mandaron a la calle", dijo.
De la marcha también participaron representantes de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán. "Es una situación muy crítica. De todos los ámbitos es realmente una crisis social y económica la que se vive en el Mercado del Norte. Es muy triste ver a una señora que llore pidiendo volver a trabajar", expuso en diálogo con eltucumano.com Gabriela Coronel, presidenta de la Cámara.
En esta dirección expuso que algunos comerciantes deben reubicar a sus empleados para poder trabajar. "Necesitan respuestas para poder seguir adelante. El Mercado del Norte es una cultura de trabajo de muchas familias, por lo que no pueden cerrar de un día para otro. Deben darles respuestas a estas familias para ver qué pueden hacer, cómo trabajar en conjunto para que esto se revierta", añadió.
Coronel señaló que los ingenieros contratados por los propios puesteros, realizaron un informe de la estructura del mercado, para compararlo con el del municipio, y según la evaluación del ingeniero privado se puede hacer una remodelación en uno o dos meses. "Es una situación que nos compete a todos, tanto gobierno provincial como municipal. Esta marcha es para pedir respuestas. Hay mucha necesidad. El comerciante vive de la caja diaria y ya vienen desde el sábado sin una respuesta genuina", concluyó.
“El intendente Alfaro puso como prioridad preservar la vida de los trabajadores, por eso ordenó el desalojo. Nosotros no perdemos de vista la necesidad que tienen ellos de trabajar, pero la prioridad fue preservar la vida, y ese es el costo político del intendente”. Consultado por este diario sobre si se les brindó a los puesteros una solución alternativa a corto plazo, Pinello fue contundente: “lamentablemente, no podemos dar una solución ahora a los trabajadores. Son 100 puestos, se necesita un lugar muy grande para albergarlos, y aún no tenemos respuestas para ellos”.