Ricardo Escalante fue diagnosticado positivo de covid a principios de abril. Transitaba sin sobresaltos la enfermedad hasta que surgió una complicación inesperada. Lo que escuchó en las guardias de dos sanatorios privados de Tucumán y lo que vivió en el Centro de Salud.
Coronavirus en Tucumán.
Ricardo Escalante fue diagnosticado con covid a principios de abril. Transitaba sin sobresaltos la enfermedad hasta que surgió una complicación inesperada: “Tomaba ivermectina, axometromicina y Tafirol. Seguían mi caso vía vigilancia epidemiológica, pero son tan fuertes los medicamentos que empecé con complicaciones gástricas al punto de estar tres días sin consumir ni alimentos ni líquidos: lo devolvía todo”.
Luego de obtener las órdenes de su obra social, el Subsidio de Salud, Ricardo siguió por calle 9 de Julio: “Era un día viernes y me dijeron que fuera a la Clínica Mayo. Allí me dicen: ‘No tenemos cama, le vamos a dar una derivación al Sanatorio 9 de Julio’. Yo estaba muy débil, no salía a ningún lado. Sin nutrientes en mi organismo, me doy con esta novedad de que tenía que internarme. Así llegué al sanatorio 9 de Julio, hasta la fila de febriles sobre calle San Juan. Ahí es cuando escuché que le indicaron al guardia: ‘¡No hay que recibir a nadie, no hay camas, no hay camas!’”
“Yo no necesitaba que me internaran, solo que me hidrataran. Había unas ocho personas delante de mí y una me miró y me preguntó: ‘¿Se siente bien?’ Veían que me iba de costado. Trataba de hacer foco, pero perdía el equilibrio, es lo que se llama la visión de túnel: un punto negro y todo blanco alrededor. Intentaba enfocar, pero no había caso: perdía el equilibrio, sentí que ya estaba, sentí que me iba. Hasta que devolví lo poco que tenía de hidratación, me recompuse un poco y alcancé a llamar a un amigo para que me llevara al Centro de Salud, donde estuve desde el viernes a la tarde hasta el martes a la tarde”.
“Vi cosas horribles durante todo este tiempo: vi a enfermeros pidiéndole a la gente en la misma sala del Centro de Salud que se colocaran el barbijo. Vi a médicos y a gente a las chapas. Vi una cola incesante de gente para hisoparse, gente joven a la que le faltaba el aire. Yo la he pasado muy mal, pero quiero dejar en claro algo: no podría estar bien hoy si no fuera por el hospital público. La obra social articula los mecanismos, pero me sentí desalojado del lugar donde me tenían que atender y me duele. Ha sido bastante doloroso lo que he vivido”, relata Escalante al diario el tucumano.
“El tema de la salud pública es uno de los ambientes más estresantes: es impresionante la onda que le ponen desde el camillero hasta el cocinero, se matan por el mismo sueldo que pueden ganar en otro momento de su vida, poniéndole literalmente el pecho a las balas. Te tratan de una manera humana de verdad: me explicaron que mi caso, de hecho, no es tan grave y por eso ya no estoy en el Centro de Salud. Y eso que no estuve en Cuidados Críticos”.
“Me recomendaron que no estuviera solo y ya me puedo mantener por mis propios medios. Como resabio tengo unos pequeños sofocones, sudo mucho, pero nada fuera de lo controlable. Dentro de todo, yo la puedo contar, pero ha sido horrible la experiencia: sentí esa mirada de túnel, el vómito, y volví en sí, pero todo podría haberse evitado si me hidrataban en Enfermería con una vía o un suero”.
Mientras el hijo de Ricardo también se recupera, Escalante deja una reflexión que llama nuevamente a la comprensión y a la dimensión de la gravedad de la segunda ola de Coronavirus que Tucumán está viviendo: “Con todo lo que he visto en estos días, te juro que no termino de comprender la desidia de la gente que se olvida y que no deja de mirarse el ombligo por un café, por una salida. Me parece que hay decisiones políticas que deben estar acompañadas por el visto bueno de quienes sentimos que se pueden mejorar las condiciones. Ya que no limpian el transporte publico, como en otros países, o tienen multas efectivas, que se piense al menos en eso".
"Tengo padres muy mayores que no han sido vacunados y que pacientemente esperan su turno. Mi hijo es una persona muy joven, muy física, que se cuida mucho y lo mismo se contagió. En mi oficina estoy solo, vivo con el barbijo puesto, vivo solo, estoy con alcohol todo el tiempo, y lo mismo me llegó. Y si a mí me llegó, que soy cuidadoso, ¿por qué no a los demás?”.
I only needed to change some CSS.
Se produjo un error, no se encontró el tweet.