Todos tuvieron que recibir oxígeno para ser estabilizados en el Policlínico de Tafí Viejo, tras ser encontrados por una vecina.
Imagen ilustrativa.
Junto al marcado descenso de la temperatura, se hace necesario en cada uno de los hogares de Tucumán buscar la manera de calentar el ambiente para hacer más llevadero el clima, y es costumbre fabricar un brasero casero para elevar la temperatura de sus hogares.
El problema es que muchos desconocen el peligro del brasero, pese a que cada año se realizan distintas campañas que indican el peligro de aspirar monóxido de carbono, el cual ocupa el lugar del oxígeno en la sangre. Tener un brasero en un lugar cerrado genera que la persona vaya quedando dormida paulatinamente y, si no es rescatada a tiempo, puede llegar a sufrir desde convulsiones o incluso la muerte.
Fue el lamentable caso que se vivió en la jornada de este viernes en una vivienda familiar en el municipio de Tafí Viejo. En un domicilio ubicado en la calle La Paz al 800, la Policía tuvo que intervenir ante un llamado de alerta al 911, después de que vecinos de dicha familia se percataran del desvanecimiento de las tres personas que allí viven: dos mujeres mayores y un niño mayor de edad.
Los tres debieron ser trasladados al Policlínico de Tafi Viejo, lugar en donde estabilizaron su salud, hasta que quedaron estables con oxígeno, y ya fuera de peligro.
¿Cómo calentar el ambiente con brasero de manera segura?
Si las opciones para entrar en calor son pocas, entonces podemos ver al brasero como una posibilidad, pero teniendo en cuenta algunas cuestiones básicas para cuidar nuestra salud.
En primer lugar: remarcar que si la casa tiene un segundo piso, el monóxido de carbono suele irse hacia allí y acumularse. Lo más conveniente es hacer una ventilación del espacio cada un intervalo de 20 minutos.
El mayor peligro del uso del brasero es que el monóxido de carbono hace que la persona vaya sintiendo el adormecimiento lentamente, de forma que se va quedando como “dormida”, mientras sigue aspirando la sustancia que puede resultar mortal. La mejor manera de confirmar si la combustión no se está haciendo de manera adecuada, es ver el color de la llama: mientras más amarilla, más toxicidad hay en el ambiente.