Este jueves la industria tucumana tendrá la mirada puesta en la
Cámara de Diputados, donde se tratará el proyecto de ley que establece un nuevo marco y no aumenta los cortes obligatorios de biodiesel y de bioetanol.
La norma será debatida en por los diputados a
poco más de diez días para que caduque la prórroga de la Ley 26.093, que actualmente regula el régimen de los biocombustibles y que fue extendida en un DNU por el
Gobierno Nacional.
La bancada del
Frente de Todos que conduce
Máximo Kirchner tendría asegurados los números para aprobar el proyecto y girarlo al Senado, donde habrá que ver qué trámite le espera, dado que en algunos senadores del propio oficialismo no cayó nada bien esta nueva propuesta.
El nuevo marco regulatorio de biocombustibles cuenta con el respaldo del oficialismo y de bloques aliados, y fue rechazado por la mayoría de los diputados de
Juntos por el Cambio, con excepción de aquellos de las provincias productoras de caña de azúcar,
Tucumán y
Jujuy.
Los tucumanos que
acompañaron con su voto son José Cano (firmó en disidencia parcial) y Domingo Amaya.
Las principales diferencias entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio se centraron en que se reduce del 10 al 5 por ciento el corte obligatorio entre el gasoil y el biodiesel, y en las atribuciones para que la Secretaria de Energía pueda aumentar o reducir los porcentajes de acuerdo a los precios internacionales.
En ese punto, la iniciativa establece que la Secretaría de Energía podrá "elevar el referido porcentaje mínimo obligatorio cuando lo considere conveniente en función del abastecimiento de la demanda, la balanza comercial, la promoción de inversiones en economías regionales y/o razones ambientales o técnicas".
De forma inversa, el corte podrá reducirse hasta el 3% "cuando el incremento en los precios de los insumos básicos para la elaboración del biodiésel pudiera distorsionar el precio del combustible fósil en el surtidor, o ante situaciones de escasez de biodiésel por parte de las empresas elaboradoras".
El proyecto mantiene beneficios impositivos al fijar que el biodiésel y el bioetanol no estarán gravados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y por el Impuesto al Dióxido de Carbono (ICO2).