LA PEOR NOTICIA

“No se puede explicar”: el triste final de papá Alberto

El abuelo fue encontrado sin vida en un descampado a cuatro cuadras de su casa, después de 21 días sin rastro alguno. Su familia confirmó la identidad este martes por la mañana.

10 Ago 2021 - 10:44

Dolor infinito es lo que siente la familia Bellido de Yerba Buena. Este martes, luego de asistir a la Morgue Judicial para identificar un cuerpo hallado en horas de la tarde de ayer, confirmaron la peor noticia: era papá Alberto.

El abuelo de 80 años se encontraba desaparecido hace 21 días y fue hallado, curiosamente, a apenas cuatro cuadras de su hogar, en un descampado. Y el hallazgo fue de un hombre que recolectaba latas en la zona junto a su pareja. Al menos tres divisiones de la Policía de Tucumán habían realizado una decena de rastrillajes sin éxito, contando además con el apoyo de la perra de búsqueda Wanda, que tampoco rindió frutos.

“No se puede explicar”, afirma Miriam Ramírez a eltucumano.com, una de las hijas de papá Alberto, la que albergaba a su padre en su hogar, desde donde salió sin ser detectado el pasado 20 de julio, hace 21 días. “Lo encontraron en el último lugar en el que fue visto”, se recrimina y recuerda que fue una de las primeras zonas que recorrieron junto a prácticamente toda su familia. “Anduvo mi hijo, mi hermana, todos nosotros a la noche. Eran las 4 de la mañana y andábamos por ahí, al otro día también que no dormimos en toda la noche; nunca nadie lo vio”, se vuelva a lamentar Miriam.

Alberto Ramírez padecía alzhéimer y parkinson avanzados. Apenas podía trasladarse por sus propios medios, ya que además dependía de un pañal para hacer sus necesidades. Temblaba mucho y caminaba muy lento. Nadie podía suponer que podría alejarse demasiado de la zona. El lugar del hallazgo confirmó este razonamiento. Y por eso reniega la familia del abuelo que, como quienes habitan el “qué hubiera sido si…”, suponen que de haber tenido una respuesta más rápida de la Policía o de la Guardia Urbana Municipal (GUM), quizás su padre hoy estaría sano y salvo en casa, organizando su cumpleaños, el de 80, el próximo 20 de septiembre.

“La Policía lo empezó a buscar tarde, el viernes, no lo buscaron la noche del día en que desapareció. No lo buscó la GUM ni la Policía, los únicos que buscaban eran mi hermana y yo”, se queja Miriam, que no pudo entrar a la Morgue Judicial para reconocer el cuerpo de su padre del inmenso dolor que siente. “Entró mi hermana, yo no pude; tampoco pude ir al descampado a reconocer los restos cuando nos fue a buscar el comisario”, recuerda. 

El cuerpo de papá Alberto fue hallado boca abajo, sin signos aparentes de violencia física. Contrario a algunas versiones periodísticas, tenía su ropa puesta. Su nariz estaba aplastada y con tierra. Y eso, según Miriam, tendría un porqué: “Al parecer entró al campito a hacer la pis y se cayó, y de ahí ya no se pudo parar, eso es lo que le dijeron a mi hermana”. Todo es materia de investigación. 

“Hasta ayer teníamos la esperanza de celebrar sus 80 años y ahora no sabemos si lo vamos a poder despedir por esto de la pandemia”, se lamenta la hija de papá Alberto, que hace 21 días no pega un ojo. Los restos de su padre descansaran toda la eternidad en el Cementerio del Ángel, en Las Talitas.

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