Política

¿Acaso no existen mujeres intelectuales en Tucumán?

Una reunión de 19 hombres para charlar sobre políticas públicas y proyectos sociales, deja en claro que la mujer no tiene cabida en las discusiones políticas para algunos partidos. María del Carmen Carrillo nos habla al respecto.

19 Ago 2021 - 21:25

El "Club del 81" junto a los candidatos.

Dos mesas  unificadas y cubiertas por manteles blancos sobre las cuales posan las botellas de coca cola, copas de vino tinto, y 15 cabezas ya blancas por la canas contra cuatro que presumen ser un poco menores en años, es lo que Juntos por el Cambio considera una suerte de cumbre de intelectuales.

De cara a las PASO, referentes de la oposición y precandidatos a senador y diputado Mariano Campero y Roberto Sánchez, respectivamente, presentan y promocionan una reunión política ante la mirada pública, con personas que definen como intelectuales en materia de proyectos y políticas para mejorar la situación de la Provincia, el conocido "Club del 81". Y por supuesto, está presente conclusión a la que llegaron en esta cumbre: “Si gana el oficialismo nacional vamos directo a Venezuela”.

Ahora, entre los 19 presentes en la fotografía que debería servir como parte de la campaña política, hay un dato que no es menor: de las 19 cabezas que se pueden ver, ni las blancas ni las tintas son de una mujer. Ninguna. Y esto, no pudo dejar de ser observado por la asesora ad honorem de la Secretaría de la Mujer de la Provincia, María del Carmen Cuyi Carrillo.

En su cuenta de Twitter, la exdiputada y actual concejal de Monteros resaltó la falta de mujeres en algo tan importante como una mesa de debate sobre la situación social: “Una lástima que en esa mesa de hombres intelectuales no hayan invitado a mujeres intelectuales qué las hay, muchas y de excelencia. Seguimos siendo excluidas, en una sociedad que va en otro sentido: el de la igualdad , el de visibilizarnos y sobre todo de deconstruirnos”.

Entrevistada por Eltucumano, la dirigente política dejó en claro que esta es una situación que traspasa lo partidario, pues por un lado, asegura que esa conclusión carece de fundamento lógico: “Objetivamente, Argentina no va a ser Venezuela”, asevera, rompiendo un poco con lo que hace tantos años se pronostica desde las más altas esferas sociales sobre el futuro de nuestro País.

Y las intelectuales… ¿Dónde están?

“Me llamó la atención la cantidad de varones en una mesa en donde están diseñando políticas públicas, proyectos, en donde hay intelectuales y la sorpresa es que no haya ni una mujer. Mi pregunta es ¿No hay mujeres intelectuales en Tucumán para ellos?”, asegura la funcionaria.

“Yo te puedo decir ahora y asegurar que hay muchísimas mujeres capaces e intelectuales, y de excelencia. No podes diseñar ninguna política pública si no hacés una construcción colectiva con todos, todas y todes adentro, sino, es una política sesgada, totalmente limitada, parcializada”, reflexiona con Eltucumano.

“Estamos en una sociedad que va cambiando, que va incluyendo, que integra, en una mesa en donde hay intelectuales que seguro lo son, no los conozco, ¿Por qué no dar lugar a una mujer en esa mesa? Estamos en tiempos de cambios y esto va con todo lo contrario a lo que uno viene bregando, por lo que uno viene luchando”.

Y es que Carrillo pone en énfasis que desde el 2019 Argentina tiene un Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad, y que esto debería servir para marcar como se proyectan las políticas públicas en todo ámbito y en cualquier partido.

“Esta foto me ha hecho acordar al Cabildo de Famaillá, todas esas estatuas están sentadas a la vuelta de la mesa, todos hombres”, remarca irónicamente.

La realidad es que pese a que en la política tucumana hay mujeres que encabezan listas, todavía es necesario presionar por que se cumpla el cupo y que estos lugares sean otorgados con convicción y no por obligación. Más allá de las listas, no hay nada que obligue a que haya mujeres en las distintas mesas de diálogo, pero una foto basta para notar la ausencia de esa pluralidad de voces y de opiniones cuando de proyectar se trata. Remarcarlo y hacerlo ver, es el único camino posible a cambiar o modificar esta situación que deja en claro que pese a que se habla de un propósito integrador, muchas (la mayoría) de las discusiones, siguen siendo lideradas por hombres y que a simple vista dan la impresión de ser machistas, rancias. Tal vez, solo tal vez, con una pluralidad de pensamiento y de voces, la conclusión habría gozado de una intelectualidad original, tan presumida por todos.

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