Los pañuelos blancos que fueron pintados en la plaza principal de la comuna de Amaicha del Valle fueron pintados y tachados con aerosol rojo por segunda vez. Autoconvocados actuaron en consecuencia.
Vecinos, residentes, hijos y amigos y familiares de desaparecidos hicieron causa común con la bronca y el enojo generados tras la vandalización de los pañuelos blancos en representación a las madres y abuelas de Plaza de Mayo, que reclaman desde las épocas de la última dictadura militar por la aparición de sus hijos e hijas secuestrados.
Alicia Gasparini, comunicadora y residente de la comunidad nos cuenta al respecto: “En este enojo y repudio y nos unimos. Tenemos entre nosotros un compañero hijo de un desaparecido, gente que militó en DDHH en otras épocas y otros en la actualidad, vecinos y más. En Amaicha tenemos a una mujer desaparecida en la dictadura también, perteneciente a la comunidad indígena”.
“Durante la dictadura hubo autoridades perseguidas, gente detenida como Miguel Pastrana, un exdelegado y excacique que falleció hace poco, quien contaba siempre lo que pasó en esa época. Es el tercer acto de vandalismo de esta gente, por ejemplo pintamos un banco rojo un 25 de noviembre y lo vandalizaron también, aunque eso podría ser más bien por machismo”
Sin embargo, la residente nos comenta que lo de los pañuelos está pasando por segunda vez, algo que podría clasificarse como un acto negacionista, reaccionario y hasta una actitud de odio hacia los desaparecidos en la última dictadura que atravesó nuestro País.
Este jueves, un grupo de autoconvocados volverá a pintar estos emblemáticos pañuelos que tanto significan para la historia de nuestro País, y que representan una ejemplar lucha para personas de todo el mundo. Este es el documento que elaboraron y que se difundió en la comunidad: