Durante dos semanas, un fragmento de piel del beato, que recibió la bendición del Papa Francisco y recorrerá diferentes templos religiosos de la provincia. Su llegada coincide con la fiesta patronal de Nuestra Señora de la Merced. Su historia.
Carlo Acutis fue beatificado por el Papa Francisco. Foto Infobae.-
Este miércoles la comunidad católica de Tucumán recibirá la reliquia del beato Carlo Acutis que iniciará su visita en el pueblo tucumano, en el marco de la gira pastoral “Influencer de Dios, apóstol de los jóvenes”, que está viajando por todo el país.
En el día de su llegada a Tucumán, que coincide con el comienzo de la novena a la Festividad de la Virgen de la Merced, la reliquia de Acutis será llevada en caravana por agrupaciones juveniles a las 17.30 a la Plaza Urquiza, donde se celebrará la misa a las 18.30.
Se trata de una reliquia de primer grado compuesta por un fragmento de piel del beato, que recibió la bendición del Papa, segín informó el sitio AICA.
En los días siguientes, visitará el Colegio Fasta Reina de la Paz, en la calle Alberdi 367, desde el jueves hasta el sábado. El primer día se celebrará la Eucaristía en la capilla de las Hermanas Adoratrices a las 19, y luego se venerará la reliquia. El viernes 17 a las 19.30, la misa y la veneración serán en la capilla Sagrada Familia; y el sábado 18, la Eucaristía se celebrará en instalaciones del colegio a las 19, concliyendo en el SUM con la veneración.
El domingo 19 se llevará a diferentes decanatos de la arquidiócesis de Tucumán. Desde las 8 hasta las 11.30 permanecerá en la Reducción; de 12 a 18 en el Decanato 3; y de 18.30 a 22 en la parroquia del Espíritu Santo.
Al día siguiente, el lunes 20, la reliquia regresará al Instituto Fasta Reina de la Paz, donde se realizará una Jornada Pastoral con otras instituciones educativas. El martes 21 visitará Ranchillos desde las 11.30 hasta las 16. Desde entonces hasta las 18.30 permanecerá en el Hospital de Niños, y desde las 19 hasta las 22, en el Decanato 6, en Nuestra Señora de Guadalupe.
El miércoles 22 y jueves 23 visitará Yerba Buena. El primer día, de 8 a 17, estará en el Colegio Fasta Boisdrón, en jornada interna. A las 18 irá a la capilla Santo Tomás, donde a las 20 se celebrará la misa y la posterior veneración.
El jueves a las 19 partirá en caravana hacia la Iglesia de la Merced, llevada por agrupaciones juveniles. En el último día de la novena a la Virgen de la Merced, a las 20, la reliquia estará en la misa dedicada a los movimientos e instituciones laicales.
El viernes 24 la reliquia estará en la Inmaculada Concepción del Decanato 7, desde las 12.30 hasta la 18.30, para llegar a la parroquia de San Gerardo a las 19. El Sábado 25 visitará el Ruca Boisdrón desde las 9, y a las 20 se celebrará la misa con veneración de la reliquia.
Mientras que el domingo 26, visitará las primeras comuniones en la capilla Santo Tomás del colegio a las 10, y a las 13 llegará a la parroquia Inmaculado Corazón de María. A las 17 se realizará una peregrinación que concluirá con la misa a las 19. El lunes 27 tendrá lugar una jornada, con la visita de diferentes colegios de Yerba Buena, en el instituto Boisdrón que contará con la presencia de la reliquia.
Para finalizar, el martes 28 la reliquia del beato se dirigirá hacia la provincia de Salta para continuar con la gira pastoral por Argentina, que tiene por finalidad acercar al “ciberapóstol de la Eucaristía” a los jóvenes.
¿Quién fue?
Carlo Acutis fue el único hijo de Antonia Salzano y Andra Acutis, nació el 3 de mayo de 1991 y murió el 12 de octubre de 2006. Sin embargo, en los 15 años que vivió en Milán, dejó huellas imborrables en cada persona que lo conoció y en las que ahora, tras haber sido beatificado por el papa Francisco, lo descubren a diario a través de su legado en internet.
Acutis fue beatificado el 10 de octubre pasado, luego que el Vaticano comprobara uno de los tantos milagros que se le atribuyen: la sanación del niño brasileño Matheus, quien padecía una malformación congénita del páncreas y que lo llevaría a una muerte segura. Acompañado por su abuelo, el pequeño -quien ya se encontraba muy debilitado, apenas podía estar en pie y no dejaba de vomitar- pidió por su salud durante una misa, en la que fue exhibida una reliquia del nuevo Beato: un trozo de su remera.
A la vieja usanza -de rodillas y con una estampita en la mano- o, frente a una computadora y gracias a la tecnología, miles de fieles le rezan a diario, incluso, vía streaming ya que para evitar las aglomeraciones el día en el que fue beatificado, su tumba se encuentra abierta y su cuerpo -vestido con jeans, zapatillas y campera deportiva- yace detrás de un vidrio en el Santuario della Spogliazione, en Asís.