Los oficiales Mauro Díaz Cáceres y Nicolás González Montes de Oca fueron hallados coautores del homicidio agravado por el uso excesivo de la autoridad y quedaron detenidos con prisión preventiva hasta que la condena quede firme.
Los jueces Wendy Kassar, María Fernanda Bahler y Emilio Páez de la Torre condenaron a prisión peretua a los policías Mauro Díaz Cáceres y Nicolás González Montes de Oca, por el crimen del joven Facundo Ferreira el 8 de marzo de 2018. Los magistrados hallaron a los policías como coautores de homicidio agravado por el uso excesivo de la autoridad y determinó que les cabe la pena de prisión perpetua.
Los policías de Patrulla Motorizada que, de acuerdo a la acusación, le dispararon 12 veces por la espalda a Facundo cuando regresaba en moto junto a un amigo al Barrio Juan XXIII luego de visitar las picadas en el Parque 9 de Julio.
Díaz Cáceres, acusado de realizar el disparo mortal que acabó con la vida de Facundo, llegó al juicio en libertad, cumpliendo tareas administrativas en la Policía luego de su pase a disponibilidad. Montes de Oca fue detenido en septiembre de 2018 por intentar robar una cartera a una mujer en la localidad de Lastenia. Por este hecho, el juez de Instrucción Facundo Maggio hizo lugar al pedido de la fiscala Adriana Giannoni y le dio prisión preventiva.
El pasado jueves 30 de septiembre, el abogado de la querella, Carlos Garmendia, finalizó sus alegatos solicitando al tribunal la pena de prisión perpetua para los dos policías, considerándolos responsables de los delitos de homicidio doblemente agravado por alevosía y abuso de sus funciones e incumplimiento de sus deberes como funcionarios públicos. Además, Garmendia solicitó que ambos sean trasladados al penal de Villa Urquiza.
"Ningún Policía escuchó el pedido de ayuda o de refuerzos. Ellos habían decidido perseguir esa moto y que ningún otro efectivo supiera lo que estaban haciendo. Recién pidieron apoyo cuando habían cometido el crimen y solicitaron la ambulancia", fustigó Garmendia en sus alegatos.
El caso
En la madrugada del 8 de marzo de 2018, Facundo y su amigo Juan regresaban en moto al Barrio Juan XXIII, donde ambos vivía, luego de visitar las picadas de moto que se realizaban en la zona del Autódromo del Parque 9 de Julio.
Cuando transitaban por Avenida Avellaneda, en la zona de El Bajo, fueron interceptados por Díaz Cáceres y Montes de Oca, quienes comenzaron una persecución por esa arteria de la capital. En sus declaraciones, los policías adujeron que los menores se encontraban en actitud sospechosa y que, durante la persecución, realizaron disparos contra ellos.
Desde el inicio de la persecución hasta el desenlace, los uniformados efectuaron en total 12 disparos contra los menores. El último, que salió del arma de Díaz Cáceres, impacto en la nuca de Facundo. Juan perdió el control de la moto y ambos quedaron tendidos en el pavimento.
Desde el momento de los hechos y hasta octubre del mismo año, el juez Facundo Maggio desestimó dos veces el pedido de la fiscala Adriana Giannoni de otorgar la prisión preventiva a los acusados. El juez hizo lugar recién al tercer pedido de la fiscala, un mes después de que Montes de Oca fuera detenido por el robo de la cartera en Lastenia.