El diputado electo por Juntos por el Cambio llegó a Buenos Aires para asumir su banca y el recibimiento no habría sido como lo esperaba. La puja en la interna radical.
Sánchez arriando la bandera. Foto: Facebook Roberto Sánchez.
Los bares y restoranes aledaños al Congreso de la Nación siempre fueron reductos inevitables para las comidillas y los chismes políticos. Y, no es para menos, en la zona confluyen los parlamentarios de todo el país y sus colaboradores. Pero este último fin de semana el movimiento de legisladores nacionales y asesores políticos se acrecentó sobremanera, a raíz del inminente recambio de bancas (en Diputados y el Senado) que se producirá la semana que comienza. Pero hubo un hecho que concentró la atención y las chanzas de algunos experimentados legisladores nacionales en las mesas de café: el desembarco en las oficinas del Congreso de Roberto Sánchez fue más que accidentado.
“El tucumano de Juntos por el Cambio entró a boxes antes de largar la carrera”, comentó un encumbrado y experimentado diputado radical quien conoce el pasado fierrero del concepcionense. En esa sobremesa del jueves al mediodía, los comensales comentaron entre risas el periplo del diputado electo por Juntos por el Cambio para lograr conseguir una oficina en el edificio situado frente a la plaza de los Congresos. Según comentaron en la reunión, cuando Sánchez fue a averiguar por su despacho, un empleado de carrera de la Cámara de Diputados le preguntó si, en la incipiente interna radical apoyaría a Mario Negri o a Emiliano Yacobitti para la conducción del bloque de la UCR en la cámara baja. Aseguran que la respuesta del ex intendente de Concecpción fue tibia y especulativa: “Ya veré después a quien apoyo”.
Ante la clara falta definición política del tucumano, un pope de la UCR habría dado la orden al personal administrativo que Sánchez reciba la oficina más pequeña y vetusta del edificio legislativo. Al parecer, la orden habría sido cumplida al pie de la letra, ya que el tucumano recibió una habitación con humedad, agujeros en el techo y goteras.
“Parece que este muchacho no se ubica dónde está parado. Viene de un pueblito de Tucumán a pretender poner condiciones. Aquí hay figuras políticas de peso que desde hace años vienen jugando en primera. Se va a tener que acostumbrar que aquí será uno más del montón”, reflexionó otro experimentado correligionario en esa misma reunión.