El legislador provincial se recibió este lunes de abogado y compartió un emotivo festejo junto a su hermano mellizo, el intendente de Famaillá José Orellana.
Foto: Facebook Mellizos Orellana Famaillá.
Finalizar una carrera universitaria tiene, al menos en este país, una fuerte carga simbólica. Graduarse en la universidad y recibir un título que convierte a una persona en un profesional calificado es sinónimo de movilidad social, de un futuro mejor; un título universitario da sentido de pertenencia y configura en el imaginario social la percepción de estabilidad económica.
Y nadie escapa a ese sentimiento. Ni siquiera un político de oficio que lleva más de 30 años en la función pública, que es un referente en su ciudad y que, ante la percepción de ajenos, puede parecer que tiene la vida hecha.
Esto fue lo que le pasó al legislador famaillence Enrique Orellana, quien se recibió este lunes de abogado en la Universidad San Pablo - T. Enrique y su hermano, el intendente de Famaillá José Orellana, compartieron el emotivo momento en las redes sociales, mientras celebraban en el patio de esa casa de altos estudios.
En un texto publicado en su perfil de Facebook, al que tituló “OBJETIVO CUMPLIDO”, Orellana resaltó el apoyo de su hermano mellizo, quien se recibió de abogado en 2013, y agradeció “a la vida por esta oportunidad”.
“Estudiar y llegar a ser abogado fue un objetivo que junto a mi hermano nos motivó a crecer en la política y en el conocimiento”, resaltó el legislador provincial.