SOCIEDAD

"Me cayó el árbol encima y solo puedo mover los dedos": el drama de Maxi en el Parque 9 de Julio

El joven de 26 años iba por la altura de la Casa Obispo Colombres cuando sintió cómo se desplomó todo. El relato más duro de otro terrible accidente en el corazón de Tucumán. Imágenes sensibles y video.

14 Dic 2021 - 20:48

Maxi, todavía en el Parque 9 de Julio, antes de que llegara la ambulancia.

“Aguantame porque es todo un tema”, dice Maxi para buscar mejor señal en el celular cuando dialoga este martes por la tarde con eltucumano. Si hay alguien que sabe lo que es aguantar es justamente él, un joven de 26 años que el martes 26 de octubre, a las tres de la tarde, pasaba con su moto por el corazón del Parque 9 de Julio, en la esquina de la Casa Obispo Colombres, cuando todo cambió.

“No sé por qué estamos hablando ahora: tendría que estar muerto”, dice Maxi mientras se acomoda para contar por primera vez lo que le pasó hace 50 días: “Esa tarde andaba laburando en la moto, eran las tres de la tarde, justo corté por el Parque, había viento, me entró tierra en el ojo, estaba buscando dónde frenarme, vi que había dos policías, me bajé de la moto para mandarle un audio de whatsapp a mi viejo y ahí lo sentí: se me vino la copa del árbol encima y desde entonces no me puedo mover”.

Mientras Maxi le mandaba el audio a su padre con consultas sobre unos trabajos de mecánica y carpintería que iba a hacer, en ese audio quedó el grito del momento, un momento que lo tuvo a él todo el tiempo consciente: “Los policías son los que me sacaron del árbol, a ellos les agradezco muchísimo. Y la ambulancia llegó a los dos minutos y me llevaron al Centro de Salud. Lo que más recuerdo es me quemaba todo, el pecho, el brazo, todo: era el derrame que había sufrido cuando el golpe me cortó una arteria principal que va del corazón al antebrazo. Desde entonces toda la parte derecha de mi cuerpo la tengo muerta”.

Ya internado en el Centro de Salud, la caída del árbol sobre Maxi provocó cuatro fracturas: la escápula, el omóplato, el hombro y el antebrazo además de fuertes golpes en la cadera y la rodilla, lesiones que le impiden moverse por sus propios medios, bañarse solo, comer por su cuenta y, lo que más le duele, levantar a su hija de 1 año y 8 meses: “Lo único que puedo mover son los dedos. Si llueve, ya me duele mucho. Recién se está deshinchando todo y voy a poder comenzar con fisioterapia. Pero todavía no puedo movilizarme: solo puedo quedarme acostado boca arriba como una estatua, todo duro. Me duele entero el cuerpo y cada dos minutos me despierto”.

Por qué la historia de Maxi sale a la luz ahora tiene una respuesta muy simple: “En su momento no quería que se viralizara lo que me había pasado. No me parecía. Pero después de lo que pasó el fin de semana consideré que era necesario que saliera a la luz: no quiero plata ni nada, solo concientizar sobre lo que está pasando. No hay mantenimiento de los árboles. Mirá la criaturita del Parque Avellaneda, ¿sabés lo que deben estar viviendo esos padres? Lo mismo que mi familia y mis amigos, quienes me ayudan en este momento, pero es difícil: yo tengo 26 años y la estoy pasando muy mal física y laboralmente".

"No me puedo ni mover, hermano. Recién estoy por empezar con todos los estudios y hay ver cuántas cirugías serán. Calculo que por lo menos me operarán cuatro veces y todo es muy costoso. En el Centro de Salud me atendieron como un señorito inglés, no tengo palabras de agradecimiento, me han salvado la vida, me han permitido que siga viendo a mi hija crecer, pero al igual que muchas personas hemos quedado olvidados. Ni Espacios Verdes ni nadie de la Municipalidad se han acercado: solo fueron policías a las diez de la noche a sacarme sangre y pintarme los dedos como si hubiera estado alcoholizado, mirá vos”.

Cuando Mili, la compañera de Maxi y madre de la beba, fue a realizar la denuncia, no se la quisieron tomar y a cambio pasó lo increíble: “No la trataron muy bien a ella, no me quisieron tomar la denuncia, y encima cuando la llevaron a mi mujer al lugar para que les dijera dónde había ocurrido el hecho ya habían limpiado toda la zona”.

El panorama sobre la salud de Maxi es reservado: “Los médicos no me dieron el panorama exactamente, pero me adelantaron que un año más o menos tendré que esperar para ver cómo evoluciona el brazo. Necesito mucha terapia, a la mano la tengo toda acalambrada, me cuelga el brazo si me pongo de costado. Es muy difícil vivir esto. La única manera que la puedo es llevar es viendo a mi hija, es lo único que me saca adelante. Pero imaginate de estar todo el día trabajando a estar así es una impotencia tremenda: te sentís inútil, ha sido muy fuerte lo que ha pasado. Por eso hay que concientizar de todo lo que está pasando: ayer por Villa Luján se cayó un árbol. Son vidas que están en peligro. Después de lo que le pasó a la criatura, ya no tenés ganas de ir al Parque, ya no tenés ganas de nada. Por eso es que con la ayuda de mi mujer ahora estoy haciendo viral lo que estoy viviendo: lo único que estoy pidiendo es concientización por esta criatura, por mí, por toda la gente que lo ha pasado, antes de que pase otra vez, antes de que sea demasiado tarde”.






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