El Servicio Meteorológico anticipaba una ola de calor en todo el país, y Tucumán no fue la excepción. Frente a las altas temperaturas, desde Defensa Civil alertaron sobre los peligros que implican estas condiciones del tiempo para la salud. Recomiendan cuidados especiales para niños.
El Servicio Meteorológico Nacional anticipaba una ola de calor en el país, y anunció un alerta amarillo para Tucumán. El pronóstico se cumplió la provincia fue un verdadero infierno este martes, con máximas cercanas a los 40º.
Frente a estas temperaturas extremas, la Dirección Provincial de Defensa Civil, brinda una serie de recomendaciones para reducir el impacto del calor en la salud de la población.
Por este motivo, mediante el Sistema Nacional de Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) informaron que hasta el 15 de enero de esperan altas temperaturas, que se ubicarán entre los 35 y 42 grados, tanto en el norte patagónico como en el centro y norte del país.
Estas condiciones del tiempo, además de generar un potencial peligro para la salud de las personas, pueden constituir una amenaza para el ambiente, como riesgos de incendios o el colapso del servicio de eléctrico.
Aquí las recomendaciones de Defensa Civil de la Provincia:
¿Cómo actuar cuando hay niños en casa?
La doctora Gabriela Filtrin, pediatra del Programa Integrado de Salud explicó que el golpe de calor en niños es un trastorno ocurrido por el aumento de la temperatura corporal, como consecuencia a la exposición a altas temperaturas.
La profesional señaló además que los más pequeños tienen dificultades para regular la temperatura y suelen deshidratarse con facilidad, convirtiéndolos en una población vulnerable.
Por este motivo, la especialista recomienda beber agua frecuentemente; en el caso de las madres lactantes darle el pecho, llevar una alimentación liviana con frutas y verduras, reducir la actividad física sobre todo en los horarios de mayor calor y proponer juegos tranquilos.
¿A qué síntomas hay que estar alertas? Fiebre, cansancio, debilidad, nauseas, vómitos, dolor de cabeza, irritabilidad, mareos o desmayos y en el caso de ser bebés pueden tener un llanto inconsolable.
“Los niños deben permanecer en lugares frescos y ventilados, vestirlos con ropa clara y holgada y nunca dejarlos en vehículos estacionados, aunque estén a la sombra y con las ventanillas abiertas ya que esto puede ocasionar una situación grave”, explicó Filtrin.