El ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, confirmó que el hecho se trato de un engaño por parte del denunciante y que la investigación se encuentra en manos de la Justicia. ¿Qué pasó?
Una familia de Yerba Buena denunció días atrás un violento asalto que en realidad fue un auto robo organizado por el dueño de casa, quien simuló ser víctima del hurto de U$S 10.000.
Por este motivo, el ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa confirmó que "hoy terminamos la investigación en la cual se determinó que fue una falsa denuncia, es decir que nunca existió el secuestro ni el robo".
"Este tipo de denuncias perjudica a la Policía y a la sociedad porque alerta de algo que no está sucediendo", contó el funcionario y dijo que "gracias a la Policía de Tucumán se pudo determinar que fue un auto robo por el denunciante y en estos momentos se encuentra en manos de la Justicia".
Asimismo, Agüero Gamboa expresó que "en nombre del Ministerio de Seguridad y de la Policía queríamos aclara esta situación. La ciudadanía necesita datos ciertos y que se aplique justicia al que cometió un cometió un delito”.
El caso
La historia fue develada por la periodista Mariana Romero a través de su cuenta de Twitter en un largo hilo
Todo ocurrió el viernes 25 de febrero cuando el hombre contó a la prensa que dos delincuentes se subieron a su auto y lo obligaron a dar dos vueltas a la manzana antes de entrar a su casa para esperar a un tercero que venía caminando.
Al llegar, los dos delincuentes se quedaron en el auto mientras el tercero, a punta de pistola, lo obligaba a entrar a la casa, para luego reducir a su esposa y su hijo.
Luego, el delincuente insistió en encontrar plata y el padre no tuvo más remedio que entregarle los ahorros (10.000 dólares) que una sobrina de la señora le había dado para que se los guarde un par de días antes. Entonces, obligó al hombre a subir al auto donde estaban los cómplices, manejar y llevarlos hasta el camino del Perú, donde había un cuarto cómplice con dos motos.
"Los delincuentes se bajaron, le desinflaron una goma para que no pudiera perseguirlos y huyeron del lugar. ¿Le desinflaron una goma? No la pincharon, ni le dispararon, la desinflaron. No le quitaron la llave del auto. No. Para evitar ser perseguidos, se pusieron en medio de la noche y la huida a aflojar el cosito de la rueda y desinflarla. Y -atención- no le robaron el celular", resalta la periodista.
La fiscalía continuó investigando el relato del hombre. Pero, sobre todo, les hacía ruido una cosa: nadie fuera de esa casa sabía de la existencia de esa plata. Por más que pensaran en una entregada, a nadie se lo habían contado. Hasta que el hombre, finalmente, confesó. El supuesto asaltante era su amigo, nunca hubo dos cómplices en el auto y lo hizo porque estaba tapado de deudas. Deudas de la que su familia no tenía idea", indica.