INSEGURIDAD

“Ni lo pensé”: la heroica maniobra de una periodista para atrapar a un motochoro

Ocurrió pasado el mediodía en la zona de Don Bosco al 2000. La trabajadora de prensa fue testigo del momento y tomó cartas en el asunto. El relato de los hechos, en primera persona.

29 Mar 2022 - 15:37

Luciana tiene 36 años y es periodista. No escribimos su apellido por razones de seguridad. En los próximos días, deberá testificar junto con la víctima del intento de arrebato, que ella misma frustró, para que el delincuente no recupere su libertad con la velocidad ya acostumbrada Tucumán. Trabaja en televisión y también en radio desde hace más de seis años. Y su pasión es la literatura. Una breve descripción para la nueva heroína surgida en las calles tucumanas, que aceptó la llamada telefónica de eltucumano.com para contar todo lo ocurrido.

Ahora sí, el detalle de los hechos, lo más alejado posible a un parte policial para que se entienda. Pasado el mediodía, Luciana circula en su vehículo particular. Acababa de salir de uno de sus tres trabajos y se dirigía a otro. Va en sentido Oeste por calle Don Bosco cuando, de frente, ve algo que parece fuera de lugar. Dos motos circulan casi pegadas. De un lado un varón con casco, del otro una mujer. De pronto, el sujeto extiende uno de sus brazos y tira de la mochila de la que ahora se convierte en su víctima. Ante el intento fallido, ambos caen al pavimento. Es entonces cuando nuestra heroína entra en acción.

Fue un momento horrible, pero son reacciones que uno tiene. Yo venía justo detrás de ellos. Cuando los vi caer y vi que él quería levantarse para escaparse, aceleré y lo atravesé por el frente”, describe Luciana que, al notar la presencia de un policía y algunos transeúntes, comenzó a gritar para alertarlos de lo que estaba pasando. “La moto de él ya estaba sin asiento, había volado en la caída, era obvio que estaba escapando, entonces vino un vecino y lo redujo y después llegó el policía”, agregó.

Ya con el motochoro en el piso y sin la mínima vía de escape, Luciana sacó su celular y comenzó a tomarle fotos. Luego notó que la chica de la moto estaba lastimada y decidió asistirla. “La chica estaba muy lastimada, tenía el brazo y el codo lleno de sangre”, recuerda y adelanta que, en los próximos días, a pedido de la víctima y del policía que aprehendió al delincuente, se presentará como testigo para evitar que el ladrón sea puesto rápidamente en libertad.

“El tipo en el piso decía que era mentira que había robado, yo le gritaba que lo había visto y ya cuando la chica sale del shock llega su hermano y la gente empieza a recriminar al delincuente”, detalla Luciana de los minutos finales del arrebato frustrado y que terminó con un motochoro tras las rejas.

A Luciana la invaden una serie de sensaciones. De bronca, de impotencia, también está agitada por la adrenalina que le generó el momento, pero también siente cierto alivio por haber intervenido. “Ahora recién me vuelve la voz, me había quedado sin voz de tanto gritar, el problema es pensar demasiado a la hora de actuar, yo ni lo pensé. Tenemos que ayudarnos entre nosotros”, concluye la periodista heroína.


Imágenes de la escena del crimen:


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