Vecinos cortaron el tránsito para que su reclamo sea escuchado por Sociedad Aguas del Tucumán. Aseguran que no tienen agua desde fines del año pasado. “Nos bañamos con un balde”, denuncian.
Vecino de barrio Tiro Federal pide agua desesperadamente a SAT. (Captura de video)
Familias del barrio Tiro Federal, de San Miguel de Tucumán, cortaron el tránsito este martes por la tarde. Están cansados y desesperados porque aseguran que desde noviembre de 2021 que no tienen agua. Una denuncia grave de la que, dicen, ya está al tanto Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) desde hace varios meses.
En la intersección de avenida José Ingenieros y Silvano Bores, un grupo de vecinos quemó gomas y desplegó carteles para hacerse escuchar. Pidieron disculpas a la gente que circulaba por la zona, pero no encontraron otra forma para que su reclamo no vuelva a caer en saco roto.
Uno a uno, vecinos y vecinas relataron al reportero Javier Cacieccio el padecimiento diario de no contar con el vital elemento. De los testimonios se desprenden las acciones que deben tomar quienes viven en el barrio para poder juntar agua para el día, la misma que usarán para bañarse, para ir al baño y para lavar platos y también la ropa para ir al trabajo, para ir a estudiar, para simplemente estar.
“Tenemos que esperar a que sea la una de la madrugada, las dos de la mañana para juntar agua, para poder lavar. Nos bañamos con un balde de agua. Tenemos que esperar a que caigan unas gotas, hasta las cinco de la mañana juntamos agua”, contó una vecina al periodista de eltucumano. “Todos los recipientes que uno tenga en la casa se usan para poder retener agua. Mi hermano llena un tanque con la bomba, de noche no duerme, y un tambor de 200 litros y a la noche no tiene nada. La mochila del baño no se llena”, agregó otra vecina.
Con apenas agua para los quehaceres y cobertura de necesidades básicas como ir al baño o higienizarse, el consumo vital está supeditado a la compra de bidones en almacenes o supermercados. Las familias gastan, en promedio, entre $300 y $600 cada un día y medio o dos días. En el peor de los casos, beber agua les cuesta más de $7000 por mes.
Sin una respuesta oficial de parte de la empresa estatal SAT, los vecinos barajan dos posibles razones del problema que los atraviesa desde hace ya casi un semestre. En primer lugar, apuntan a la construcción de un country a pocas cuadras, que se habría conectado a la misma red del barrio. Por otro lado, creen que se trata de una rotura del caño maestro a la altura de la Comisaría de la zona. Versiones que ellos mismos deben investigar ante el silencio de quien debe garantizarles la provisión del vital elemento.
“El problema es higienizarse, antes no pasaba eso, vivo hace 20 años acá. Hay veces que no sale nada de agua”, se lamenta un vecino. Mientras, otra vecina lamenta que no todas las familias puedan costear bombas de agua para mejorar la presión, aunque asegura no es la solución al problema. “No todos tienen la posibilidad de comprar una bomba y adicionar el tanque de agua, y al margen de eso tampoco sirve porque no hay presión de agua que llene el tanque y haga que la bomba funcione bien”, explica.
“Si el country nos está sacando el agua a nosotros, entonces el privilegio se lo están dando a ellos y desgraciadamente nosotros pagamos los platos rotos, lo que menos tenemos. Le pedimos disculpas a la gente por cortar el tránsito, pero es necesario hacerlo para que nos escuchen. La SAT si se rompe un caño están 10 años para arreglarlo; es muy difícil así”, se lamenta un vecino al finalizar la transmisión desde el lugar de los hechos.