"Es un caso de violencia de género e institucional": mujeres de Colalao del Valle se unieron para denunciar por abuso sexual al único médico de la comunidad. Entre las víctimas, hay una menor de edad.
Eugenio Heliodoro Guantay, es un médico tucumano director del Centro de Asistencia Primaria de Salud en Colalao del Valle, que fue denunciado penalmente por cuatro mujeres (una de ellas menor de edad), y enfrentó un juicio por estas causas de abuso sexual. Como muchas veces pasa en la era de la información, el puntapié para cada una de estas denuncias fue una acusación en las redes sociales, según contó la periodista Milagro Mariona a través de La Nota, al relatar la historia de una mujer a la que mantuvo en anónimo bajo la vocal “A”.
“Teníamos miedo de entrar a su consultorio. No queríamos ir solas. Ese día mi mamá le mandó un mensaje avisándole que yo tenía que pasar por una receta. Era la primera vez que iba sola al CAPS porque la forma en que este hombre me miraba y me saludaba me generaba rechazo. Siempre se acercaba a mí de manera invasiva pese a que yo no le generé nunca un gesto de confianza. Al acercarse me saludaba y me dejaba saliva en la mejilla, por eso siempre que tenía que ingresar al consultorio iba acompañada. Esa noche tuve que ir sola porque me sentía mal y mi mamá estaba terminando sus estudios secundarios en el Pichao”, comenzó la historia de esta joven tucumana.
Guantay era el único médico en todo el pueblo, y desde hacía 15 años era director del único CAPS destinado a atender a los 1800 habitantes de esta pequeña localidad vallísta.
Según detalló la joven, esa noche el médico la hizo pasar al consultorio, la besó en la mejilla, le sujeto el torso y comenzó a tocarle la cola. Tras recuperar la claridad de este horrible momento, cuenta que logró librarse y salir corriendo del consultorio para acusarlo con la enfermera, quien la contuvo y llamó a su mamá para que vaya a buscarla, mientras el acusado negaba todo y la trataba de mentirosa, justificando todo en una confusión por “tener manos grandes”.
Cuando la mamá de la víctima llegó al lugar se dirigieron a la comisaría de Colalao, decididas a hacer la denuncia, pero no encontraron a nadie, mientas llegaba por detrás Guantay a implorar que cambien de opinión y que no malinterpreten lo que había sucedido puertas adentro del consultorio. Esta escena en la comisaría fue filmada en el celular de A., y este video fue presentado como material probatorio. A través de las presiones y ante la ausencia del personal policial, A. decide retirarse del lugar sin denunciar, pero el trago amargo seguía ahí y al llegar a su casa decidió relatar todo en su Facebook:
“Qué vergüenza que en el CAPS de Colalao del Valle pasen estas cosas. Un doctor te manosea, se hace el víctima y me pide por favor que no lo denuncie. Vas a la comisaría, estás esperando media hora y no aparece ni un policía. Por respeto a mi mamá no le calcé una piña, y agradezco a la enfermera que me ayudó en esta situación (si a alguna chica más le hizo lo mismo no tengan miedo y hagan la denuncia)”.
La oleada de comentarios que vino después de esto y de la gran cantidad de mujeres que se identificaron con el relato y reconocieron que fueron abusadas en situaciones similares por la misma persona, fue impresionante, llegando a captar inclusive situaciones que habrían sucedido hace dos décadas. Aparentemente, el comportamiento de Guantay era vox populi en la zona.
Tras las denuncias formales de A. y otras 3 mujeres, sus causas están siendo manejadas por la abogada Jimena Gómez Rosello, quien en la defensa remarcó que “Los médicos son los encargados de recomponer la salud. No solo abusó de su poder y de la confianza que las jóvenes depositaban en él como efector de salud, sino que además funcionó como barrera de acceso a la atención sanitaria. ¿Cuántas chicas dejaron de asistir al CAPS tras haber vivido una situación de abuso por parte de Guantay? Estamos frente a un caso de violencia de género e institucional, ya que un agente del Estado, en cumplimiento de sus funciones, violenta a un sector específico de la comunidad: mujeres adolescentes o jóvenes, en condiciones vulnerables”.
Este miércoles, la justicia tucumana de la mano de la jueza Stella Maris Arce resolvió condenar a Eugenio Heliodoro Guantay por cuatro delitos de abuso sexual simple. En la condena se le otorgaron tres años de prisión en diferentes modalidades (efectiva y condicional), más la suspensión de la matrícula por diez años. Sumado a esto, la justicia ordenó al SIPROSA que la nueva dirección del CAPS de Colalao del Valle sea ocupada por un profesional capacitada/o en materia de género y diversidad, en conjunto con capacitaciones intensivas al personal de la salud del CAPS, a cargo del SIPROSA, en materia de violencia de género y abuso sexual durante seis meses. De la misma manera, la comunidad recibirá en las escuelas charlas a cargo del Ministerio de Educación sobre violencia de género, derechos de las mujeres y niñas, y abuso sexual.