El mandatario arribó a Tucumán al mediodía de este sábado y participa del acto protocolar junto al gobernador Osvaldo Jaldo y el Jefe de Gabinete, Juan Manzur.
Este sábado 9 de Julio, Tucumán, es por 24 horas la capita de Argentina, por conmemorarse una año más de la Independecia del país.
Por esta razón, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, arribó hoy a la parovincia a las 12:18, y se dirigió inmediatamente a Casa Histórica para encabezar los actos protocolares.
El gobernador Osvaldo Jaldo y el Jefe de Gabinete Juan Manzur, recibieron al mandatario en el aeropuerto Benjamín Matienzo.
Ya en la histórica casona, el Gobernador hizo uso de la palabra, donde expresó su acompañamiento al Presidente. Luego, el titular del Ejecutivo dio un discurso apuntando a la unidad y la solidaridad, además de destacar al pueblo argentino.
Tras hacer un repaso del contexto de la Independencia, Fernández señaló que “era imprescindible construir consensos locales” para lograrlo.
“La historia nos enseña que debemos pelear incansablemente aún en la adversidad. La unidad es un valor que debemos preservar en los momentos más difíciles. Con el pueblo dividido, unos pocos sinvergüenzas ganan y millones se sumergen en la marginalidad y la pobreza”, señaló.
En ese sentido, explicó que “no hay futuro político, si ese primer eslabón que es la unidad no se verifica”. “Doña Francisca Bazán de Laguna derribó paredes para llegar a acuerdos que nos unan. Hace falta derribar muros. Los muros se levantan para dividirnos. Debemos derribar muros y comenzar a construir puentes”, especificó.
“Convocar a los grandes consensos que hacen falta para desarrollarnos. Sueño con una Argentina integrada, que no se divida. Sueño con una Argentina plenamente federal y trabajo todos los días para eso”, aseguró.
En otro tramo de su discurso, el Presidente contó que “hoy aquí en Tucumán vamos a entregar la vivienda 50.000 de nuestra gestión”
“Argentina está de pie y camina aunque muchos quieran negarlo. Debemos transitar el camino hacia el equilibrio fiscal y estabilizar la moneda. La inflación que se despliega en todo el mundo daña más seriamente nuestra economía”, explicó.
Y señaló: “Eso hace más complicada la distribución justa del ingreso. Endeudamiento irresponsable al que nos condenó quien me precedió en la Presidencia, a una pandemia y una guerra que genera nocivos efectos globales. Venimos soportando los últimos meses una embestida de los grupos concentrados poderosos que quieren quedarse con la renta, provocar una devaluación y maximizar sus ganancias. Son los mismos de siempre que siembran desánimo”, acusó.
“Con nuestra miseria ellos construyen imperios. Con nuestra tristeza amasan fortunas en paraísos fiscales. Un grupo de patriotas debió enfrentar no solo a los realistas sino también a usureros, contrabandistas los que decían querer la libertad ocultando sus propósitos de saquear las riquezas de nuestro territorio”, expresó.