Cuando las cifras habían disminuido drásticamente desde mayo, nuevamente el Ministerio de Salud Pública comenzó a informar partes de situación por lo menos para estar atentos.
Todos recordamos el pico de la ola de la variante Omicrón desde fines del año pasado y en buena parte de enero. Las alarmas se habían encendido nuevamente y muchos tucumanos y tucumanas fueron corriendo a aplicarse la segunda dosis.
Desde CABA se anunciaba que dejaba de ser obligatorio el uso del barbijo en lugares cerrados y que gracias a la vacunación podíamos empezar a pensar que en todo el país los casos de Coronavirus comenzarían a disminuir.
Esa esperanza se tradujo en cifras, pero desde el fin de semana pasado, coincidente con el comienzo de las vacaciones y el turismo creciente, sumado a las bajas temperaturas en general (a excepción del veranito por el viento zonda), los casos aumentaron un 17% en Tucumán.
Es así que el Ministerio de Salud Pública informa que este miércoles 13 de julio se suman 632 nuevos casos (ayer fueron 639) de COVID-19 en Tucumán, totalizando 354.477 desde el inicio de la pandemia.
Los casos corresponden a los siguientes departamentos: Capital (310); Tafí Viejo (55); Chicligasta (55); Cruz Alta (46); Yerba Buena (39); Río Chico (35); Lules (22); Burruyacú (11); Leales (11); Monteros (11); La Cocha (10); Trancas (7); Famaillá (6); Simoca (6); Alberdi(4); Graneros (3); Tafí del Valle (1).
De los positivos de hoy, 57 fueron PCR procesado por el Laboratorio de Salud Pública y 5 por el privado. Mientras que 535 fueron test de antígeno procesados por el sector público y 35 por el privado.
A su vez, lamentablemente, debemos volver a preguntarnos lo que nunca más queríamos volver a preguntarnos: ¿se avecina una nueva ola de contagios? Esperemos que no y solo se trate de un bajo pico de casos, una meseta y la baja definitiva.