PEDIDO URGENTE

“Se me fue de las manos”: piden ayuda para "Cominito", un joven con retraso madurativo en situación de calle

El joven de 25 años oriundo de Rio Seco, hoy tiene problema de adicciones y necesita ser internado. Una vecina se acercó para ayudarlo, pero no obtuvo respuestas del Estado. “Merece vivir mejor, pero nadie me da respuestas”, asegura.

31 Jul 2022 - 14:20

Al igual que todo el pueblo, Aida Ponce conoce a “Cominito” desde que es chico. Siempre iba de puerta en puerta pidiendo algo para comer, o bien ofreciendo algo para vender. El joven de 25 años tiene un retraso madurativo y está en situación de calle. Actualmente atraviesa un severo problema de adicciones y no está recibiendo la atención que necesita.

 “Dormía en el cementerio, pero ya no lo dejan estar ahí. Todos lo ven pasar, toca el timbre por las casas, pide un plato de comida alguien siempre le da algo, un sándwich, un café”, relata en dialogo con eltucumano.com Aida.

Cuando inició el 2020 justo antes de la pandemia, Aida notó un comportamiento extraño en Cominito y se dio cuenta que había comenzado a consumir drogas. “Se puso tensa la situación. Empezó a tener problemas con la gente. Hace dos años que lo tengo. Cuando necesitaba algo pasaba por casa. Cuando lo empecé a ver mal, reaccioné y lo convencí para que se interne. Me hizo caso y estuvo 15 meses con tratamiento, se puso muy bien”, detalla Aida.

En estos dos años Aida construyó una habitación con un baño para alojarlo y que no duerma en la calle ni en el cementerio. Sin embargo, no logró que el permanezca allí.


Al tratamiento lo hizo en el Hospital Obarrio y en el Hogar de Cristo Virgen de la Merced. Sin embargo, al salir de la internación, tuvo una recaída. “Hace 4 meses se me vino abajo. Se me fue de las manos, ya no lo puedo manejar y se convirtió en un peligro”, añade Aida.

La mujer comenta que intentó volver a internarlo y no lo recibieron. “Fui a tribunales, la jueza libró un oficio para que esté internado en el Obarrio. Pero las veces que fui me dijeron que no había cama”, asegura.

Además, expone que no tiene certificado de discapacidad, un documento que haría muchas cosas más sencillas. “Su familia lo abandonó. Yo soy todo lo que tiene y no lo puedo ver así. Soy una ciudadana que está viendo lo que pasa. Él me dice mamá, cuando se ve en apuros viene a mí.  Pero yo ya no sé qué hacer”, señala.

A Aida le preocupa que Cominito, al estar en situación de consumo problemático de sustancias, se encuentre en una situación extremadamente vulnerable, expuesto a diferentes tipos de abusos. “Que el Estado y los funcionarios se hagan cargo y le den un tratamiento de salud mental. Tiene un retraso, no puede discernir es como un niño, no conoce los límites, no los entiende. Se pone violento cuando este drogado y eso es un peligro para él y para la sociedad. Merece vivir mejor, no puede estar en la calle”, concluye.

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