TRAGEDIA EN LA MATE DE LUNA

El Gato Zarlenga va a juicio y se enfrenta a cinco años tras las rejas

Este viernes se resolvió la elevación a juicio de la causa contra el golfista por atropellar y matar a dos motociclistas bajo los efectos de alcohol y otras sustancias prohibidas. El caso.

29 Oct 2022 - 12:02

Armando El Gato Zarlenga, golfista tucumano del PGA Tour.

Finalmente, Armando El Gato Zarlenga (32) irá a juicio por la muerte de Maximiliano Joaquín Saldaño (24) y Joaquín Morales Frank Colombres (22), dos rondines que el 25 de abril a la madrugada circulaban por avenida Mate de Luna al 2600 y fueron impactados desde atrás a más de 100 kilómetros por hora por el golfista tucumano del PGA Tour.

La decisión fue tomada este último viernes, en una audiencia en la que participaron todas las partes y en la que se aprobó la elevación a juicio con debate público. En el encuentro fueron presentadas ante el tribunal pruebas documentales y testimoniales, además de adelantar la cantidad de testigos que prestarán declaración en el proceso, en total 17.

Zarlenga se enfrenta al cargo de homicidio culposo por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo con motor, triplemente agravado por la pluralidad de víctimas, por nivel de alcoholemia superior a 1 gramo por litro de sangre y por exceso de velocidad de más de 30 kilómetros por hora, muy por encima de la marca máxima permitida en el lugar del hecho. La pena pretendida por el fiscal Pedro Gallo es de cinco años de prisión efectiva, notablemente inferior a la que la querella había adelantado solicitaría en mayo pasado, una condena que consistía en 8 a 25 años de prisión efectiva por considerar el delito como doble homicidio culposo.

A los años de cárcel efectiva se sumaría, según las precisiones de la Fiscalía, 10 años de inhabilitación para la conducción de cualquier tipo de vehículos.

Al momento de atropellar y matar a Saldaño y Frank, el golfista tucumano conducía con 2,44 gramos de alcohol en sangre. Una cifra de las más altas en la escala de valores y que impedirían a cualquier persona a ponerse frente a un volante. Una medida equiparable a aproximadamente 10 vasos de bebida destilada de más de 38 grados de graduación alcohólica.

Menos de un mes después de la tragedia, el golfista fue beneficiado con prisión domiciliaria al no contar con cupo libre en las instalaciones del penal de Villa Urquiza. Previamente, había pasado unos días en prisión preventiva en los calabozos de la Comisaría 3ra. Hasta el día del juicio, Zarlenga aguardará el llamado de la Justicia en su hogar.

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