ANIVERSARIO

“Me están haciendo lo mismo que a Paola”: el reclamo de Mariela Tacacho a 2 años del femicidio de su hija

Este domingo se cumple un nuevo aniversario del asesinato de la joven profesora de inglés, asesinada en pleno barrio norte. Su madre, en su búsqueda de justicia exige respuestas.

30 Oct 2022 - 09:57

Mariela Tacacho en Filosofía y Letras. Foto Facebook/Facultad de Filosofía y Letras.-

El 30 de octubre de 2020 Mauricio Parada Parejas asesinó a Paola Tacacho, la joven profesora de inglés que lo había denunciado al menos 22 veces durante los 5 años que la acosó y hostigó de diferentes formas. A dos años del caso que conmocionó a Tucumán y Salta, su provincia de origen, pocas cosas parecen haber cambiado. Habrán actividades para homenajear a la joven.

“Pensamos que iban a ver cambios importantes después de la visibilización del caso de mi hija, pero tenemos el caso de Noelia Sosa. No le tomaron la denuncia. No puede seguir pasando.  A Paola se le contabilizan 22 denuncias realizadas, sin contar las veces que se acercó a las comisarias y no se las quisieron tomar. Hubo un cambio mínimo. Tiene que haber algo concreto, falta muchísimo todavía”, detalla Mariela Tacacho, madre de Paola en diálogo con eltucumano.com.

El 18 de octubre en la comisaria de Trancas no le tomaron la denuncia a Noelia Sosa, una joven mujer que se acercó con intenciones de acusar a su pareja por violencia de género. Luego de que rechazaran su pedido de radicar la denuncia, Noelia se quitó la vida ese mismo día.

Lo que Mariela reconoce como cambio a partir de la pérdida de su hija es la destitución del juez Francisco Pisa, quien sobreseyó a Paradas Parejas en la única causa que logró avanzar. “En nuestro primer año de lucha logramos la destitución de Pisa, hay que tener presente que es un precedente para todo el país”, señala. Sin embargo, esa conquista tiene un sabor agridulce para ella, su familia y los allegados de Paola, ya que consideran que los fiscales que archivaron las casusas de Paola también deben ser destituidos.

En febrero de 2022 la familia en conjunto con organizaciones feministas presentó un pedido de juicio político contra los 5 fiscales que tuvieron en sus manos causas de Paola y las archivaron: Ignacio López Bustos, Diego López Ávila, Mariana Rivadeneira, Claudio Bonari, Adriana Reinoso Cuello y del Auxiliar de Fiscal Fernando Isa. Sin embargo, la comisión de juicio político rechazó el pedido.

“Ella hizo todo lo que tenía que hacer y más. Nuestra lucha continua, aún estamos esperando que se considere el pedido de juicio político contra los fiscales. Me cansé de llamar para consultar sobre los inicios de sumarios administrativos que solicitamos, siguen sin dar respuestas. Hoy me siento violentada, atropellada, siento que me están haciendo lo mismo que a Paola”, sentencia.

A dos años del femicidio de Paola su madre asegura que aún siguen asimilando la terrible pérdida. “Era totalmente evitable, fueron dos años difíciles. No podemos entender que Paola no este con nosotros. Tratamos de aprender a vivir con la ausencia, nos cuesta. No entendemos por qué no está si hizo todo lo que tenía que hacer”, señala.

Por otro lado, en estos dos años también cosecharon mucho cariño de la gente que rodeaba a Paola, desde sus amigos hasta sus alumnos y los padres de los alumnos. “Desde la primera marcha que hicimos tanto en Tucumán como en Salta, sentimos todo el amor que le tenían a mi hija, de los amigos, de los compañeros y de sus alumnos. Paola era una persona importante para la sociedad. Era una mujer decidida, respetuosa. Amaba su trabajo y a sus alumnos, se dedicaba a su trabajo, a su familia. Amaba leer. Amaba viajar. Pero sobre todas las cosas era respetuosa. Porque cada vez que hacia una denuncia lo hacía con respeto porque creía en la justicia. Se hizo de abajo. Era una educadora importante. Esta lucha que llevamos adelante es el legado de ella”, concluye.


“No juzgaba a nadie y tenía una gran capacidad de empatizar”

Marcelo Rodríguez conoció a Paola cuando comenzó la carrera de inglés en la facultad. Juntos transitaron una amistad de 13 años. Apenas a dos años y, aun procesando la pérdida que implicó el femicidio de su mejor amiga, Marcelo la recuerda como una persona muy especial y empática.

“Nos conocimos como compañeros en la facultad, pero seguimos siendo amigos después. Trabajamos en los mismos institutos, por un tiempo fuimos vecinos. También viajamos a Europa. Yo la consideraba mi mejor amiga, mi compañera de vida”, relata en diálogo con eltucumano.com.

Lo que le impactó a Marcelo cuando conoció a Paola fue su mente abierta y su tolerancia con lo diferente. “Ella era muy tolerante, de mente abierta y no juzgaba a los demás. Me llamaba la mucho la atención, no había conocido a nadie así. Muy comprensiva con todo, tenía una capacidad de empatizar muy grande, eso me pareció muy loco cuando la conocí”, detalla y añade que la tiene siempre presente y en ocasiones especiales prende algunas velas para evocarla.

Marcelo asegura que todavía es complicado afrontar emocionalmente esta pérdida. Pero, además, recuerda que los últimos cinco años de la vida de Paola estuvieron marcados por la presencia de su acosador.“Fueron años bastante complicados, ella atravesó una situación extrema. En estos 5 años yo fui testigo en muchas causas, la acompañé mucho en el proceso. Ella no quería muchas veces hablar de esto. Pero hicimos lo que creímos que había que hacer. Fuimos a Tribunales, a las fiscalías esperando que nos guíen. Pero eso nunca funcionó, no fue efectiva la protección”, señala.  

Después de ese 30 de octubre de 2020, Marcelo reconoce que comenzaron las multitudinarias marchas y eso fue movilizante para la familia y los amigos. “Fue muy emocional para todos. Se hicieron muchísimas marchas, se movió mucho eso. Generó mucha conciencia”. Por otro lado, además de la destitución del Juez  Pisa, hace hincapié en las conquistas que lograron a partir de la visibilización del caso y las movilizaciones sociales. “Fue un hito la destitución del juez y un llamado de atención para la gente del poder judicial. El caso desató mucho el debate sobre acoso, se convirtió en un tema. Por lo menos en el ambiente educativo en el que trabajo, se generó conciencia al respecto del problema, antes uno naturalizaba comportamientos o había cierta negación”, finaliza

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