Mercedes Aguirre, directora de Patrimonio Cultural del Ente Cultural de la Provincia, fue entrevistada en FM latucumana donde se refirió a la demolición del primer piso del edificio del Buen Pastor, como a la situación del patrimonio tucumano en general. Errores y aciertos de los últimos años.
A comienzos de semana, se conoció que parte del histórico edificio, ubicado en la esquina de calle Salta y Mendoza, y que depende del Arzobispado de Tucumán, deberá demolerse por peligro de derrumbe
Este martes, Mercedes Aguirre, Directora de Patrimonio Cultural del Ente Cultural de la Provincia, habló con Anita Pedraza en FM latucumana 95.9, donde se refirió al edificio e hizo un repaso de la actualidad del patrimonio tucumano.
La decisión de demoler el primer piso, que originalmente no corresponde a la estructura original, se dio después de un análisis del instituto de historia de la Facultad de Arquitectura. “La Comisión resuelve, dada la gravedad estructural, que si se podía remover, no así la planta baja, que también puede tener cambios como un emprendimiento comercial para que de alguna manera el Arzobispado tenga un beneficio”, explicó.
“Conservar esta esquina es conservar la memoria. Los lugares históricos de estas características son puntos claves dentro de la ciudad, caso Cine Edison, el Buen Pastor, San Francisco. Son lugares que hacen a la memoria colectiva”, señaló.
Ante la consulta sobre cómo se defiende este tipo de patrimonios, la directora remarcó que “cuando están protegidos por la ley se defiende solo, porque están dentro del marco de la ley 7.500”. “El problema es la propiedad privada que entonces entramos en conflicto, lo que no quiere decir que esté todo liberado, porque en el caso de que esto sucediera y la Comisión considerara que es de un valor que no debe desaparecer, en ese caso se solicita una cautelar lo que nos permite entrar en la negociación de las partes que quieren preservarse”, aclaró.
Sobre la características de los mismos, Aguirre dijo que “son varios los valores que tienen que ver, en el caso de los edificios su valor está en el tipo de construcción, en lo edilicio, pero tiene una carga de memoria colectiva en el sentido de lo intangible. Si un hospital es patrimonio, como lo son el Centro de Salud y el Padilla, o una escuela como la de Barrio Jardìn, tienen una carga simbólica muy importante”, ejemplificó.
En ese sentido, la funcionaria, dijo que la lista de edificios históricos es muy larga, como los entornos de plaza Independencia, pero que aún permanece el dolor por algunos lugares que dejaron de existir. “Tenemos algunas penas que van desapareciendo, por ejemplo en la zona bancaria nunca debió desaparecer el Banco Francés. Su ausencia destruyó la zona bancaria”, afirmó.
“El mejor ejemplo de articulación entre lo privado y público es el exbanco Hipotecario, donde hoy es Cúspide. Siempre se puede llegar a acuerdos que beneficien a ambas partes”, puntualizó.
Y agregó: “Es imperdonable la demolición de las dos casas de Mendoza y Rivadavia. Son lugares que eran claves, que ahora quedaron para el Siprosa que es una joyita. Son como mojones en la ciudad. No me imagino Tucumán sin el teatro Alberdi, por ejemplo. Son lugares claves”.
Por último analizó que el visitante, “el que llega a Tucumán buscando la ciudad histórica, que es un gran compromiso de los tucumanos ya que es la ciudad donde se declaró la Independencia, no es venir a ver acá Puerto Madero, acá la gente quiere venir a ver lo que es Tucumán, lo que representa”. “La Provincia tiene un marcado desarrollo a través de la industria que fue generando la zona bancaria, la caja popular, al frente de calle Independencia por calle San Martín tiene toda la historia arquitectónica que se desarrolló en aras del progreso, con edificios de valor. No es reemplazar esto por algo que tiene una ausencia arquitectónica y que borre el pasado”, cerró.