DUELO NACIONAL

El día que Hebe de Bonafini sacó de una comisaría a militantes tucumanos

La presidenta de Madres de Plaza de Mayo falleció este domingo a los 93 años. Fue la piedra angular de un movimiento de Derechos Humanos que enfrentó al terrorismo de Estado y levantó las banderas de Memoria, Verdad y Justicia. El abogado tucumano Pablo Gargiulo recordó una anécdota de sus años de militancia que tuvo a Hebe como protagonisma.

20 Nov 2022 - 22:26

Hebe de Bonafini, luchadora incansable por los Derechos Humanos, dejó de existir este domingo, a los 93 años.

La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, falleció este domingo a los 93 años. La referente del movimiento de Derechos Humanos en Argentina había sido dada de alta el 13 de octubre, después de haber estado internada tres días en el Hospital Italiano de la ciudad de La Plata para realizarse controles médicos.

Madre de dos hijos secuestrados y desaparecidos por la dictadura cívico militar, Bonafini fue la piedra angular de un movimiento de Derechos Humanos que enfrentó el terrorismo de Estado y que con el tiempo excedió los límites geográficos de la Argentina para ser reconocido en buena parte del mundo. 

Desde el momento en que se conoció la noticia de su muerte, fueron miles los mensajes de condolencias que se multiplicaron por las redes sociales. Las que más resaltaron, por supuesto, fueron las dedicatorias de los funcionarios del Gobierno Nacional y de los gobiernos provinciales, además de referentes de la cultura, la política y la militancia. 

Pero también circularon por las diferentes plataformas numerosas anécdotas de aquellos que conocieron en persona a Hebe y que tuvieron una experiencia digna de contar. 

Este fue el caso del abogado tucumano Pablo Gargiulo, que en su perfil de Facebook contó este domingo un episodio de la década del 90 en que Bonafini, desde Buenos Aires, impidió que él y un grupo de compañeros de militancia pasaran algunos días encerrados en una comisaría. 

Gargiulo tiene 47 años. Es hijo de Carmen Gómez y Héctor Hugo Gargiulo. Actualmente, se desempeña como abogado de Derechos Humanos y fue querellante en numerosos juicios que se llevaron en Tucumán por delitos de lesa humanidad.

El 5 de marzo de 1975, cuando Pablo tenía apenas tres meses de vida, la policía secuestró y desapareció a sus padres. Casi 20 años después, ya en los 90, fue parte del grupo de jóvenes, hijos de detenidos desaparecidos, que fundaron la organización HIJOS

En Tucumán, el genocida Antonio Domingo Bussi había ganado las elecciones democráticas de 1995 y gobernaba la provincia donde años atrás había aplicado los métodos de torturas más siniestros contra jóvenes militantes, obreros y estudiantes que enfrentaban al régimen militar. 

En ese contexto sucedió este episodio que hoy relató en redes el abogado tucumano. “Me acuerdo que cuando teníamos unos 20 años y Bussi gobernaba Tucumán, nos detuvo la policía por andar pegando carteles en contra del genocida”, comenzó explicando Gargiulo.

“Nos mandaron a una comisaría del centro, nos pintaron los dedos y pasamos la noche ahí”, continuó, y es allí donde Hebe entra en acción.

“A la mañana siguiente no sé cómo se enteró Hebe y llamó a la comisaría. Yo estaba a la par del milico que la atendió. La puteada que le pegó al cana fue de antología. Se escuchaban los gritos de la Hebe a un metro y medio de distancia”, recuerda Pablo. 

“El cana papadeaba y lo único que alcanzaba a balbucear era ‘los chicos están bien señora’, ‘bueno, calmesé’, ‘si, si, si’ y ‘por favor no me grite señora’. Un par de horas más tarde nos largaron a todos. Gracias Hebe”, finalizó el abogado. 


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