La Solidaria, es un emprendimiento impulsado por los vendedores de diarios y revistas, que ante la compleja situación económica, decidieron diversificar sus ingresos preparando tortillas, facturas y otros manjares a precios accesibles.
Este martes, FM latucumana 95.9, tuvo el privilegio de presenciar las primeras facturas y tortillas elaboradas en La Solidaria, la panadería de los canillitas que funciona en barrio Sur de la Capital, más precisamente en calle San Lorenzo y Las Heras.
El móvil a cargo de Franco Carletto, recorrió las instalaciones de este emprendimiento bajo la atenta mirada de Oscar Mazza y Gabriel Sanzano, que desde los estudios miraban el proceso de preparación de los productos.
Juan Álvarez, Secretario general del Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas, contó que todo comenzó hace dos años después de la pandemia. “Vimos que nuestra actividad había disminuido y se hacía difícil llevar el alimento a la casa. Mirando al mundo y ver cómo se diversificaban ellos, y nosotros hemos tratado de copiar lo mejor y surgió la idea de hacer algo que iba a ser indispensable como son los alimentos”, explicó.
Y agregó: “Pero también había algo en el medio que vimos cuando participamos del congreso internacional de vendedores de diarios en Perú, donde el vendedor de diarios y revistas también vendía loterías. A partir de esa idea y en una asamblea planteamos la necesidad al gobernador Juan Manzur, inmediatamente tuvimos la respuesta y las herramientas y nos pusimos trabajar en el valor agregado”.
¿Por qué La Solidaria? “Porque es el sentido propio de los vendedores de diarios, ser solidario con la gente, nuestros trabajadores. Tenemos un precio diferenciado con el resto de las panaderías de la provincia. El compañero viene y compra a ese precio accesible”, respondió ante la consulta de Franco.
“Nosotros somos una cooperativa. Se trata de no mirar las utilidades y ver la solidaridad. Tratamos que el número sea para dar respuestas a la gente y que no queden utilidades para los integrantes. La mayoría de los que estamos acá no cobramos salarios, vivimos de la venta de diarios y del Tuqui 10”, cerró.