HISTORIAS DE ACÁ

“Es como una bomba que te cae de la nada”: el diagnóstico que le cambió la vida a una familia tucumana

Cuando una enfermedad entra en casa, el diagnóstico es sinónimo de cambios radiales que atraviesan a la familia por completo. Este es el caso de Luján, una pequeña que lucha contra una afección crónica detectada durante la pandemia y el testimonio de sus padres que día a día se sobreponen ante la adversidad. 

03 Ago 2023 - 18:04

Foto de comunicaciontucuman. Rafael, Claudia y su hija, Luján.

Hay testimonios que demuestran ser un faro para los demás, relatos que emocionan, que cautivan, y que alientan a ver lo bello de la vida a pesar de las adversidades. Luján y su familia son protagonistas de una de esas historias que son sinónimo de aceptación, resiliencia y superación.

Hace 3 años, cuando la pandemia azotaba al mundo, la vida de Luján se transformó en un campo de batalla que ninguna persona, y menos una nena de 9 años quiere ni debería de vivir. En ese entonces, recibió el diagnóstico de una enfermedad silenciosa, pero que irrumpe de manera incesante en nuestra sociedad: la diabetes.

Todo comenzó cuando la niña empezó a manifestar síntomas inusuales: “Luján empezó con un vómito muy espaciado, tenía muchas ganas de tomar agua -algo extraño en ella- muchas ganas de hacer pis, incluso se hizo pis en la cama y fue perdiendo peso, no tenía ganas de comer y tenía mucho sueño, mucho cansancio”, contó su mamá, Claudia Fuensalida, al recordar los primeros escenarios vividos hace tres años.

Pasaron los días y la pequeña no mejoraba. “Notábamos a lo largo de los días más decaimiento en ella y eso nos alarmó, así que esa noche llegamos a la guardia del hospital de Niños, la internaron para estabilizarla, de ahí pasó a terapia intensiva, el endocrinólogo de la sala comenzó a verla y ahí fue que, después de un estudio de sangre y otra prueba más de orina, nos dieron la noticia de que el diagnóstico era diabetes”, expresó Claudia ante el inminente diagnóstico del médico.

Por supuesto, es difícil comprender cómo la vida, tu vida, la vida de tus hijos, puede cambiar de un día para otro, de un instante a otro: “Como mamá me sentí mal, lloré mucho porque es una noticia que no te esperas, es muy feo y te sentís muy mal pensando en qué le deparará a tu hija. Lo primero que te sale es llorar, nunca en mi vida había pensado que iba a pasar por esta enfermedad y ella que era tan chica, es como una bomba que te cae de la nada”.

Pero eso no fue suficiente para que los padres de Luján se paralizaran ante la angustia, el dolor, y la incertidumbre. Al contrario, en sus cabezas los invadía la clara premisa de sobreponerse ante esa adversidad y luchar codo a codo como familia. Por eso decidieron ponerse en contacto con el Servicio de Endocrinología del hospital del Niño Jesús, para pertenecer a la Escuela de Pacientes, un lugar con abordaje multidisciplinario con nutricionista, psicóloga y un espacio de interacción de padres y niños.

 “Desde el servicio de Endocrinología nos propusieron si queríamos formar parte de la Escuela de Pacientes y sin dudarlo aceptamosporque creo que es fundamental que nosotros como grupos familiares que somos, estemos a la par de ellos, uno entiende que hay padres que por horarios de trabajo no pueden estar siempre, pero nos esforzamos por mantenernos a la par de nuestros hijos, especialmente cuando más nos necesitan”, relató el padre de Luján, Rafael Armando Albarracín, para luego enfatizar lo positivo que es poder hablar del día a día y convivir con esta situación, descargar y seguir adelante.

Además de tener diabetes, Luján fue diagnosticada con celiaquía, lo cual torna aún más específico el tipo de alimentación que requiere: “Creo que es fundamental sentar bases sobre una situación de tranquilidad, siempre trato de poner paños fríos en cada cosa que nos toca vivir y de sobrellevar hoy en día esto con total naturalidad. Tratamos de consumir sus mismos alimentos, porque es esencial apoyarla, caminar al lado de ella. Ayer, por ejemplo, Claudia hizo un wok de verduras con ensalada de espinaca y tomate y compartimos todos el mismo almuerzo, que es algo que nos ayuda, le hace bien a nuestro cuerpo, así como incentivar la gimnasia en jornadas como la de hoy que estamos en la Facultad de Educación Física con la Escuela de Pacientes”.

Para finalizar, Claudia expresó unas palabras de aliento para aquellos padres que estén transitando por una situación similar con algún ser querido:  “Hay que tratar de estar tranquilos, esto es un constante aprendizaje en el que es fundamental buscar apoyo y contención en espacios como este de la Escuela de Pacientes, donde nos ayudamos y escuchamos entre todos. Yo los invito a que se acerquen, que no tengan miedo, que hablen con su endocrinólogo, con su médico, acérquense al hospital de Niños, tienen un servicio de Endocrinología excelente, ese es uno de nuestros apoyos y soportes más grandes para poder sobrellevar esto de una forma positiva. Hay que tener paciencia, este es un camino largo y hay que caminarlo despacito y de a poquito, se puede”, concluyó.

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