Se trata de un incremento de un 5% a raíz de un acuerdo entre el Gobierno nacional y las empresas.
Los tucumanos iniciaron el antepenúltimo mes del año con un nuevo golpe a sus bolsillos. El pan, que ya había tenido un incremento entre fines de agosto y principios de septiembre, sufrió su segundo aumento consecutivo, ya que el mes anterior se acordó un aumento del 5%, lo que llevó el precio a $680. A esta última tarifa se le suma un 5% más. De esta manera, a partir del 1 de octubre, el precio del kilogramo ha experimentado un aumento del 5%, pasando de $680 a $720. Esto forma parte del acuerdo alcanzado entre el Gobierno nacional y las empresas tras la reciente devaluación de la moneda.
A pesar de la mala noticia, desde el Gobierno nacional señalaron que se ha recibido una importante propuesta por parte del sector panadero, que se compromete a vender el kilogramo de pan a $680 para compras de seis a ocho unidades. Este acuerdo se extenderá hasta el 31 de octubre, cuando se aplicará un nuevo incremento del 5%.
El presidente de la Federación Tucumana de Panaderos, Pablo Albertus, agregó que el aumento se sentirá de manera más significativa en productos especiales como facturas, masas, sanguches de miga, entre otros, donde se prevé un aumento del 20%. Esto se debe en parte al incremento en el costo de la bolsa de harina, que ha pasado de $3,800 a más de $5,000.
Además, desde el Centro de Industriales Panaderos de Tucumán mostraron preocupación por una posible escacez de productos, ya que algunos comerciantes de harina, materia prima principal para la elaboración de estos productos, anticiparon que no la comercializarán una semana antes y una después de las elecciones del próximo 22 de octubre.