RECICLAJE

El arte de compostar, una práctica amigable para un Tucumán más verde

Se trata de la transformación de la materia orgánica en abono, una práctica amigable que genera un impacto positivo en el ambiente. Te presentamos tres formas sencillas de hacer en tu hogar.

18 Oct 2023 - 19:43

Imagen ilustrativa.

El compostaje es una práctica indiscutible que permite convertir la materia orgánica en compost, un tipo de abono natural altamente beneficioso para la agricultura. La mayoría de los residuos generados diariamente son de origen orgánico, lo que hace que aprovechar estos productos naturales para elaborar abono no solo represente un ahorro económico, sino que también genere beneficios para el medio ambiente y mejore la producción de plantas.

Entre los residuos aptos para el compostaje se incluyen los restos vegetales de frutas y verduras, las cortezas y centros de frutas como manzanas y sandías, los restos de infusiones y café, las bolsas de té, el aceite y vinagre de ensaladas, las cáscaras de huevo trituradas y las cáscaras de plátano. Estos desechos, en lugar de contribuir a la acumulación de residuos, pueden convertirse en valioso abono para enriquecer la tierra y fomentar un ciclo sostenible.

Colchón de hojas secas

Existen diversas formas de llevar a cabo el compostaje. Una opción es utilizar hojas secas de árboles en otoño, las cuales representan una valiosa fuente de materia orgánica fibrosa. Al utilizarlas para hacer compost, se pueden crear mantas vivas para las plantas, mejorar la fertilidad del suelo, aportar nutrientes esenciales y retener la humedad necesaria para el crecimiento de las plantas.

Es crucial utilizar agua para mantener la humedad adecuada en el compost, preferiblemente agua de lluvia, ya que el agua del grifo debe reposar para que el cloro se asiente y no afecte negativamente a los microorganismos que descomponen la materia orgánica.

Cómo utilizar las hojas como abono natural:

-Coloca las hojas en círculos y capas de 8 a 10 cm alrededor de árboles, plantas o en la huerta.

-Mezcla bien para que el humus se forme en el suelo y lo enriquezca, proporcionando múltiples ventajas y alimentando a los microorganismos.

-Tritura o machaca las hojas secas para hacer hojarasca y distribúyelas alrededor de las plantas, protegiendo y aislando además contra las malezas. Nunca quemes las hojas.

-Utiliza las hojas de otoño de diversas formas beneficiosas, como proteger las plantas del frío, aportar nutrientes al suelo, compostar o crear abono natural.

-Reutilizar las hojas en lugar de quemarlas es esencial para evitar la contaminación del medio ambiente y beneficiar al jardín como abono natural.

Compostera de tela metálica

Otra opción práctica es construir una compostera utilizando tela metálica, similar a un gallinero. La tela metálica, que se puede adquirir en ferreterías, es duradera y se une para formar un cilindro sólido que se coloca sobre el suelo. En esta compostera, se añaden capas intercaladas de materia orgánica y material seco, como hojarasca, junto con una capa de tierra para estimular la descomposición y la formación del compost.

Si quieres crear una propia esto es lo que necesitas saber: 

Materiales necesarios:

  1. Tela metálica resistente
  2. Postes o estructuras para sostener la tela
  3. Alambre o bridas de plástico
  4. Tijeras
  5. Guantes de trabajo
  6. Puerta o entrada (opcional)

Pasos para construirla:

-Prepara el área: elige un lugar adecuado en tu jardín o patio para instalar la compostera. Asegúrate de que esté nivelado y accesible para su uso.

-Corta la tela metálica: mide y corta la tela metálica en las dimensiones que desees para la compostera. La altura puede variar, pero se recomienda al menos 1.2 a 1.5 metros para permitir suficiente espacio para la acumulación de materiales compostables.

-Crea la estructura de soporte: coloca los postes o estructuras alrededor del perímetro donde deseas colocar la tela metálica. Estos actuarán como los soportes para mantener la compostera en posición vertical.

-Fija la tela metálica: une la tela metálica a los postes utilizando alambre o bridas de plástico. Asegúrate de que la tela esté bien sujeta y que forme un cilindro o forma similar a un gallinero.

-Agrega una puerta (opcional): si deseas tener una abertura para acceder fácilmente a la compostera, puedes dejar un lado de la tela sin fijar o agregar una puerta con bisagras.

-Ubica la compostera: coloca la compostera en el área preparada y asegúrate de que esté bien nivelada y estable.

-Comienza a compostar: una vez que la compostera esté lista, comienza a agregar materiales orgánicos como restos de cocina, hojas, recortes de césped y otros desechos orgánicos. Asegúrate de mezclarlos y voltearlos regularmente para fomentar la descomposición y obtener compost de alta calidad.

Pozo con tapa

Por último, existe el método del "pozo con tapa", que implica cavar un hoyo de cierta profundidad y diámetro, con una tapa adecuada para cubrir la entrada del pozo. Este método permite una solución práctica y eficaz para el compostaje, facilitando el proceso de vaciar el compost y obtener un abono de alta calidad.

Pasos para crear un pozo de compost con tapa:

-Selecciona el lugar adecuado: elige un área en tu jardín o patio donde desees ubicar el pozo de compost. Asegúrate de que tenga un fácil acceso para agregar y retirar los materiales.

-Cava el hoyo: excava un hoyo de aproximadamente 1.5 a 2 metros de profundidad y de diámetro adecuado para tus necesidades. El diámetro suele oscilar entre 60 a 120 cm para permitir un buen volumen de compostaje.

-Instala la tapa: fabrica o adquiere una tapa adecuada para cubrir la entrada del pozo. La tapa debe ser resistente y fácil de abrir y cerrar para facilitar el acceso al pozo.

-Prepara la tapa: la tapa puede ser de madera, metal o plástico resistente. Asegúrate de que encaje de forma segura sobre la abertura del hoyo y que pueda sellarse para evitar olores y mantener un aspecto ordenado.

-Inicia el compostaje: comienza a agregar materiales compostables en capas al pozo. Alterna capas de restos de cocina, desechos de jardín, papel, cartón, etc. Humedece las capas según sea necesario para mantener la humedad adecuada para el compostaje.

-Cubre con la tapa: después de agregar cada capa de material, cierra la tapa para mantener la compostera cubierta y protegida. Esto también ayuda a evitar olores y controlar el equilibrio de humedad.

-Mantén y mezcla: revuelve ocasionalmente los materiales dentro del pozo para promover la descomposición y acelerar el proceso de compostaje. Añade más materiales y sigue revolviendo hasta que el compost esté maduro y listo para su uso.

-Retira el compost maduro: cuando el compost esté listo, retira la tapa y extrae el abono de alta calidad del fondo del pozo. Puedes utilizarlo para enriquecer tu suelo de jardín y mejorar su fertilidad.

El compostaje representa una práctica valiosa que permite aprovechar los residuos orgánicos para obtener un compost de alta calidad. Al implementarlo, no solo contribuimos al cuidado del medio ambiente, sino que también fomentamos una gestión más sostenible de los residuos y promovemos una mejor producción agrícola. Con el compostaje, estamos dando un paso hacia un futuro más sostenible y ecoamigable en Tucumán

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