Un oficial de la comisaria diez y una agente penitenciaria no dudaron en socorrer a una mujer embarazada. En la puerta del hospital Avellaneda, Katia Santillán recibió a la bebe. VIDEO.
Juan Manuel Cruz, sub jefe de la comisaría 10. Katia Santillán, agente del Servicio Penitenciario.
A las cinco de la mañana de este domingo, mientras los tucumanos y tucumanas descansaban para empezar una nueva semana, un hombre se dirigía hacia la comisaría más cercana para pedir socorro para su mujer, que se encontraba en trabajo de parto en su domicilio en la Avenida Martín Berho al 800.
El señor se encontró con el sub jefe de la comisaría diez, Juan Manuel Cruz, quien no dudo en pedirle a su compañera de guardia, Katia Santillán, que lo acompañe a buscar a la mujer para llevarla de manera urgente al hospital.
“Yo no sé qué le pasó por la mente al señor de preguntarse y acudir a la comisaria en ese momento, algunos hubieran llamado a una ambulancia o hubieran buscado un vecino o alguien que los llevo, pero por suerte acudió a la comisaria y, en ese momento, yo me encontraba en la guardia con la agente Santillán, yo le pedí que me acompañe en el móvil porque era la única persona femenina que había”, reflexiona el oficial y recuerda: “Nos pedía que la traslademos de forma urgente al hospital, que ya no daba más, que le dolía”.
Inmediatamente ubicaron a la mujer en el asiento trasero del vehículo policial y se dirigieron al hospital Avellaneda. Cuando llegaron, Juan Manuel y Katia pensaron que su misión ya se había cumplido, pero al momento de abrir la puerta, Katia se encontró con lo impensado y no dudo. “Al comienzo no esperaba que ella diera luz en el móvil policial, sin embargo, mientras acompañaba, la mamá gritaba y del mismo dolor perdió el conocimiento por momentos”, recuerda la agente del servicio penitenciario.
Y cuenta: “En ese momento le pedí que me agarre la mano, que me apriete fuerte, yo le digo ’apretame fuerte la mano, quédate tranquila que ya vamos a llegar, respira hondo, exhala’, todo para generar una tranquilidad en ella que estaba muy alterada. Una vez que llegamos al hospital Avellaneda pido que traigan una camilla, abrimos la puerta y el personal nos dijo que venía el personal de maternidad y yo veo de que se veía la bolsa ya y me acerco, pongo la mano porque ya se veía la cabecita de la bebe y se rompe la bolsa y sale el cuerpo de la bebecita, pedí que me acerquen una colchita polar que tenía justo la mamá en la cabeza cuando se desvanecía yo le había puesto eso y la tape a la bebecita, vino el personal de guardia, la taparon a la bebe y procedieron a realizar el corte de cordón y a partir de ahí ya se encargaron ellos de la bebe”.
Katia tiene 27 años y una hija, en diálogo con eltucumano afirma que ese momento le recordó a su bebe cuando nació, “ser la primera persona que recibe fue mucha emoción”. Y dice: “Trate de mantener toda la tranquilidad posible, pero es imposible no emocionarse en una situación así porque es traer una vida al mundo. En esta situación yo simplemente trate de contener a la mamá, que este bien ella, velar de que la bebe nazca bien y gracias a Dios salió todo bien”.
Hoy le dieron el alta a la mamá y su bebe y la oficial Katia ya se comprometió en juntar cosas esta semana para hacerle una donación.
Mirá la entrevista a los agentes: