El hermano de la influencer es uno de los detenidos en el caso de intento de sedición policial del mes pasado. “No puedo permitir esta injusticia". Video.
Detenido.
La influencer tucumana, Carla Córdoba, denuncia que su hermano, Carlos Alberto Córdoba, se encuentra preso debido a un comentario en Tik Tok. La Toxi asegura que su hermano hizo un comentario inoportuno “pero sin ninguna maldad”. “Hago este video porque quiero ser escuchada y quiero que ustedes puedan ver y dimensionar que lo que hizo mi hermano no es un delito, él jamás quiso instigar a la violencia ni mucho menos, simplemente expresó su opinión al respecto”, afirmó.
La detención de su hermano ha modificado la vida familiar de la tik toker provocando gran angustia: “No puedo permitir esta injusticia. Como algunos de ustedes saben, mi hermano es el que se hacía cargo de mi papá en su cuidado personal y hoy lo están haciendo mis vecinos porque yo estoy acá haciéndome cargo de mi hermano en cuanto a llevarle la comida, las visitas y demás”.
“Muchos no saben que es mi hermano porque no le gusta mostrarse en las redes sociales, ya que mi hermano es una persona con obesidad mórbida. Les pido que hagamos ruido, por favor compartamos este video y que llegue a todas partes porque es una injusticia que por un comentario simplemente él hoy este privado de su libertad habiendo tantas personas en la calle sin ser juzgada”, agregó.
Y expresó: “Estoy desesperada, intente seguir trabajando, mostrarme acá fuerte pero ya no aguanto más y necesito la ayuda de todos ustedes compartiendo” y manifestó que necesitan pagar abogados y para ello necesitan dinero, de esta manera facilitó un alias para quienes puedan colaborar “así sean diez pesos, por favor, necesitamos pagar esos abogados para que pueda salir cuanto antes mi hermano de ahí”.
El caso por el que está acusado su hermano
Según la teoría del caso, el jueves 22 de febrero del corriente año, cuatro efectivos policiales (con prestación de servicios en Patrulla Motorizada de Las Talitas, en la comisaría de Aguilares y en Relaciones Policiales) y un empleado municipal de Lules, junto a otros efectivos, crearon un grupo de WhatsApp al que denominaron “Sueldo Policial 2024”. Comenzaron a cursar invitaciones para unir a más empleados de la fuerza policial provincial, llegando a superar los mil integrantes, con la finalidad de movilizar a los efectivos (dado su disconformidad con los salarios que perciben).
En dicho grupo se enviaron mensajes donde se instigaba al acuartelamiento. Así también efectuaron diversos cometarios en la red social Tik Tok con la intencionalidad de incitar a otros policías a cometer el delito de sedición, en tanto, invitaban a sus compañeros a hacer huelga y acuartelarse en contra de sus superiores, en perjuicio del orden y de la seguridad pública.
“Está acreditada la existencia de un grupo de WhatsApp con más de mil integrantes y el modo comisivo fue a través de redes sociales, entendiendo que la evidencia resulta compleja por el modo digital y las características particulares”, dijo la fiscal Mariana Rivadeneira cuando se le formularon cargos a los primeros cinco acusados.
El último miércoles, la fiscal a cargo de la investigación ordenó cinco nuevas detenciones. Se trata de cinco hombres vinculados a las fuerzas de seguridad. Hoy viernes, a primera hora, sabrán si permanecerán en libertad o si, por el contrario, deberán cumplir una medida de prisión preventiva como los otros imputados en la causa. Los allanamientos para su captura se llevaron a cabo en distintos domicilios de la provincia, tanto de capital como del interior: Tafí Viejo, El Colmenar, Río Chico, Leales, San Andrés, Simoca y Ranchillos, Villa Mariano Moreno, León Rougés y Leales. Este viernes en tribunales será una jornada clave para el futuro de cinco nuevos detenidos, trascendieron algunos de los mensajes que los implicados habrían intercambiado en distintas plataformas virtuales. Chats que encendieron las alarmas e hicieron sospechar sobre un probable acuartelamiento como en diciembre de 2013, cuando la Policía de Tucumán abandonó sus funciones y dejó a toda la provincia a merced de delincuentes por un reclamo salarial.