ET MÓVIL

“Nosotros damos todo, no nos quedamos con nada”: la desesperante situación de los comedores en la provincia

Tres mujeres trabajadoras contaron la profunda crisis que atraviesan y el padecimiento de los chicos vulnerables de distintas localidades.

06 Jun 2024 - 20:06

Verónica, Maira y Patricia son tres mujeres tucumanas que dedican su vida a ayudar a los más chicos en estado de vulnerabilidad. Hasta antes de la asunción de Javier Milei como Presidente, sostenían juntas cuatro comedores en la localidad de Ingenio La Florida, al sudoeste de la capital tucumana. En la actualidad, y tras salir a la luz el escándalo del acopio de alimentos destinados a la asistencia social, hoy estas mujeres revelan ante los micrófonos de eltucumano el enorme padecimiento de los chicos y chicas que ahora sólo cuentan con uno de los cuatro merenderos antes dispuestos para darles al menos dos comidas al día.

Desde el recambio de gobierno nacional, el comedor se volvió autogestionado y son sus propios trabajadores quienes se encargan de conseguir la mercadería necesaria para brindar comida a los más pequeños.

“Desde que asumió el gobierno de Milei no recibimos la mercadería, nosotros tenemos a más de 100 niños a cargo, que atendíamos en cuatro merenderos. Ahora tenemos uno solo. Ya no podemos sostener tantos merenderos”, afirma Verónica. En el mismo sentido, Maira relata el trabajo diario de quienes se ponen a disposición de la comunidad: “Nosotros lo hacemos a pulmón, cada compañero lleva lo que puede, los niños nos paran en la calle y nos preguntan. Ahora funcionamos una o dos veces por semana”.

El problema de la falta de mercadería no sólo afectó la cantidad de merenderos a disposición de los chicos más vulnerables, sino que también acotó el número de comidas diarias. “Más que nada les estamos dando la merienda porque para cocinar no nos alcanza; a veces cuando los chicos llegan ya no hay comida”, señala Maira. “A veces no nos alcanza la merienda, hay veces que solo podemos darles un solo pancito para poder darles a todos los chicos”, acota Paola y destaca que en ocasiones son los propios chicos quienes se ayudan entre sí para poder comer: “A veces hay algunos niños que quedan y que comparten con los que van llegando”.

En total, sólo en la localidad de Ingenio La Florida son 100 los chicos que asistían a recibir sus raciones diariamente. Ese número ahora cayó a 60 aproximadamente, incluso menos, ya que para muchos las distancias se vuelven un obstáculo difícil de sortear. “Hay chicos que ahora a veces van y otras no, porque les queda muy lejos”, indica Patricia.

En los últimos meses, los comedores comunitarios estuvieron en la mira de la opinión pública, demonizados por la visión que tiene el gobierno nacional actual de la asistencia social, que terminó con el acopio delictivo de alimentos y una orden judicial para repartirlos de manera urgente al no ser capaces de demostrar en la Justicia los prejuicios vertidos en los principales medios masivos de comunicación desde hace unas semanas.

Ante esta situación, Verónica es contundente: “Nosotros nos desocupamos hasta que se va el último chiquito, nosotros damos todo, no nos quedamos con nada”.


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