A casi un mes de la batalla campal en pleno centro, se conoció que una de las instituciones sancionó a los estudiantes y pidió a sus padres que busquen otro establecimiento. Las madres acusan a los directivos de persecución contra sus hijos. Video.
Luego de un mes de la pelea entre estudiantes en el microcentro de Tucumán, y cuyos videos tuvieron repercusión nacional, una de las instituciones involucradas decidió sancionar a tres estudiantes, a los que habrían pedido buscar un nuevo establecimiento educativo.
Los jóvenes sancionados pertenecen al Instituto Privado Tucumán (IPT). Según el relato de las madres, la sanción es, en realidad, una expulsión y no tiene relación con los hechos de violencia sucedidos en mayo.
“Antes de ayer en el horario de la tarde nos llaman para decirnos que nos teníamos que presentar de forma urgente el jueves al mediodía. Nos presentamos y de hecho nos damos con que en ese momento lo habían hecho firmar a los chicos 18 amonestaciones, más tres días de suspensión”, cuenta Ester, una de las madres, ante los micrófonos de eltucumano.com.
Ester sostiene que la sanción se debe “por haber estado en el primer piso en situación amorosa con una de las alumnas”. La directora les habría asegurado que tiene videos de prueba: “Ese video es porque tiene una alumna que sigue a los chicos filmándolos y ver qué andan haciendo los chicos”, dice.
Además, a este hecho se le habría sumado la compra de sanguches en la cantina después del horario de izamiento, antes de ingresar al curso. “Por esos dos motivos son las 18 amonestaciones y los días de suspensión para que busquemos otra institución donde le den el pase a los chicos. Es una expulsión, los están expulsando”, argumenta la mamá con angustia.
Por otro lado, sostiene que estos hechos no tienen relación alguna con las peleas estudiantiles del 7 de mayo y revela que el primer hecho de violencia con los estudiantes de la Escuela Técnica fue el 2 de mayo. Según su relato, en esa oportunidad las madres realizaron una denuncia, pero desde la institución “no se hizo nada, no tomaron cartas en el asunto. No se habló con el director de la escuela Técnica Número 1 para tratar de tomar cartas en el asunto. No se habló por eso pasó lo que pasó el día martes 7 de mayo porque nadie, ni siquiera el ministerio de Educación estaba enterado del primer hecho de violencia, que fue el 2 de mayo”.
Por su parte, Nancy, otra de las madres sostiene: “Somos tres mamás que nos está pasando lo mismo: hostigamiento psicológico, persecución porque la directora puso en contra a los alumnos y profesores. Los chicos no pudieron rendir los exámenes porque estaban con la suspensión, cuando vuelven los profesores no le querían dar la recuperación, y los están excluyendo de los viajes educativos, están en quinto y no los dejan participar del centro estudiantil, están haciendo discriminación con los chicos”.
Ambas madres aseguran que estas sanciones “no tienen nada que ver con los hechos ocurridos en mayo”, y que “la directora quedó ensañada con los chicos”. “Nosotros como papás nos comprometimos a colaborar, pagamos la cuota y nunca tuvieron asistencia psicológica los chicos en el colegio”, agregan.
Y contaron que antes de los hechos de violencia que salieron a la luz a través de las redes sociales y medios de comunicación provinciales y nacionales, ya había existido otro hecho de violencia que, asegura, fue denunciado “como corresponde” por una de las madres.
Según el relato de las madres, el día de la pelea campal los estudiantes de la técnica fueron a buscar a los jóvenes del IPT en la puerta de su establecimiento. Según sostienen, esto se podría haber evitado de haber tomado cartas en el asunto con la denuncia del primer conflicto días atrás.
Hoy, viernes 7 de junio se cumple el segundo día de la sanción y las madres se preguntan a dónde van a ubicar a sus hijos a esta altura de año, y aseguraron que realizaron una denuncia en el ministerio de Educación.
“Si estamos luchando para que no haya violencia, ella misma está ocasionando caos, tensión y más violencia”, concluyeron.