Es el santo napolitano más argentino de todos y convocó a miles de feligreses en el contexto de una crisis socio-económica difícil de afrontar para millones de argentinos y argentinas. En vivo para eltucumano, Franco Carletto dialogó con quienes procesaron y, pese a todo, hubo una palabra en común: "Esperanza".
San Cayetano en Tucumán. Foto y video Franco Carletto.
Cuenta la leyenda que el impulsor de la devoción a San Cayetano fue el Padre Domingo Falgioni, quien envió a cada persona de la guía de teléfono (1928), una estampa del santo que poseía una espiga como símbolo del Pan, el Pan que por la crisis escaseaba. Cuentra otra leyenda que el primer milagro de San Cayetano fue una lluvia solicitada ante la sequía que asolaba al país. Luego de implorarle al Santo, llovió y volvió a crecer el trigo y de allí las espigas.
Con las espigas de trigo y la estampita de San Cayetano en las manos de miles de tucumanos y tucumanas, este 7 de agosto amaneció con un poco de agua y mucho frío. Ni el tiempo importó para una de las mayores procesiones que se recuerden de los últimos tiempos: grandes y chicos, alumnos custodios de las imágenes de la Virgen y del Santo, pequeños en los hombros de sus padres, señoras grandes abrigadas con gorros de lana y bufandas, todos en respetuoso silencio marcharon por avenida Sáenz Peña hasta la intersección con la avenida Roca para el mismo pedido de todos los años: "Pan y Trabajo".
San Cayetano, el santo napolitano más argentino de todos, convoca a miles de feligreses en el contexto de una crisis socio-económica difícil de afrontar para millones de argentinos y argentinas. En vivo para eltucumano, Franco Carletto dialogó con quienes procesaron y, pese a todo, hubo una palabra en común: "Esperanza".
"Hace casi 20 años que vengo por una promesa. Le pido salud para mi familia que anduvo mal, sin trabajo, y le ha cumplido. Hay esperanza", dice Alicia. "Desde que tengo uso de razón me traía mi madre, vivía a una cuadra, le pido paz para todo el mundo y trabajo. todos tenemos momentos difíciles, hay esperanza, hay que tener fe", agrega Haydeé.
"¡Oh glorioso San Cayetano! Aclamado por todas las Naciones; Padre de Providencia, porque con portentosos milagros socorres a cuantos te invocan con fe en sus necesidades. Te suplico me obtengas del Señor oportuno Socorro en las angustias presentes y sea ello prueba de la bienaventuranza eterna. Amén. Santísima Trinidad ¡Oh Divina Providencia! Concédeme tu clemencia, por tu infinita bondad, arrodillado a tus plantas, a Ti portento de toda caridad, te pido por los míos casa, vestido y sustento. Concédenos la salud, llévanos por buen camino, que sea siempre la virtud que guie nuestro destino. Tú eres toda mi esperanza, eres el consuelo mío, en Ti creo, en Ti confío. Tu Divina Providencia se extienda a cada momento para que nunca nos falte casa, vestido, sustento y los Santos Sacramentos en el último momento", dice la voz a través del megáfono.
"Hace muchos años que soy devoto de San Cayetano, le pido por toda la gente que tenga trabajo, que lleve un pan a su hogar, son momentos difíciles, pero hay que tener fe en Dios", dice Miguel. "Trabajo y Salud pido. Andamos bien, pero se nota más probreza en la calle. Esperemos que haya esperanza", agrega otro hombre.
Los testimonios se suceden mientras una mujer camina toda la procesión con la mano en el corazón y la mirada en el piso. A su lado, un joven padre con su niña en hombros camina con la mirada levantada. Postales de un 7 de Agosto especial para el Día de San Cayetano y una marcha multitduinaria en Tucumán.