Con el apoyo del gobierno provincial, los empresarios se comprometieron a pagar la diferencia adeudada de julio y señalaron que continuarán con el diálogo.
Servicio de colectivos en la capital tucumana. (Foto: Comunicación SMT)
Con el apoyo del gobierno de la Provincia, este martes en horas de la tarde empresarios de transporte y choferes llegaron a un acuerdo y pusieron fin a la amenaza de un nuevo paro de colectivos en Tucumán.
Según confirmaron a eltucumano desde AETAT (Asociación de Empresarios de Transporta Automotor de Tucumán), se respetó el pedido realizado por la delegación provincial de UTA (Unión Tranviarios Automotor) y desde agosto cobrarán lo mismo que un trabajador que se desempeña en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires): $ 1.060.000.
“Se ha llegado a un acuerdo en pagar la diferencia salarial del período de julio el día 27 del presente mes”, confirmó Jorge Berreta, vicepresidente y vocero de AETAT. “Con mucho esfuerzo y compromiso, y gestiones del gobernador de la provincia, y el endeudamiento tomando herramientas financieras para poder cumplir con los trabajadores por parte de los empresarios”, agregó el también empresario de transporte.
Este último lunes el gobernador Osvaldo Jaldo había señalado que se encontraba al tanto del pedido de los choferes y que seguía de cerca el conflicto. "Nosotros vamos a bregar para que se llegue a un entendimiento y todos los acuerdos son por cuestiones económicas. Hoy hay más de tres mil familias que dependen del transporte y 700 mil tucumanos que dependen del servicio público", manifestaba en ronda de prensa, en Casa de Gobierno.
Ahora el esfuerzo de los empresarios estará dirigido a concretar un nuevo aumento del boleto de colectivos con la intermediación del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán. Un pedido que no cuenta con el aval de la intendenta de la ciudad, Rossana Chahla, quien se declaró en contra de todo aumento sin antes acometer una mejora en la calidad del servicio.
En este sentido, desde AETAT advirtieron que en caso de no conseguir la aprobación de sus demandas, procederán a paralizar el servicio en toda la provincia y a eliminar sus recorridos dentro de los límites de la capital tucumana.
Este miércoles, concejales capitalinos volverán a reunirse con representantes de los dueños de ómnibus para recibir de sus manos un renovado estudio de costos con el que pretenden justificar una suba que lleve el boleto mínimo a más de $1000. Empresarios reclaman, entre otras cosas, que el costo actual del servicio relega a Tucumán al puesto 48 del ranking de pasajes más caros.