Es profesor en la Escuela Técnica de Famaillá y también dicta clases en El Mollar. Como no le coinciden los horarios con los colectivos y no tiene vehículo, hace dedo para poder llegar a dar clases. Su historia se volvió viral tras la difusión de un video y fue entrevistado por FM La Tucumana 95.9.
Fabián Taurizano es profesor, trabaja en la Escuela Técnica de Famaillá y también tiene horas los martes y jueves en El Mollar, a más de 70 kilómetros de distancia. Su historia conmovió a cientos de personas en las redes sociales, luego de que se viralizara un video en el que se lo ve pidiendo que lo lleven en la ruta con un cartel que aclara que es docente.
En diálogo con FM La Tucumana 95.9, Taurizano habló por primera vez sobre cómo vive este momento:
“Estoy tranquilo porque no soy usuario de redes sociales, apenas tengo Facebook y la gente va compartiendo, y después por mi esposa, mis hijos, mis amigos, compañeros, docentes, vecinos que me mandan mensajes.”
La difusión de su historia lo tomó por sorpresa, pero también le despertó emociones profundas:
“Me produce por supuesto una sensación de gratitud, primero a la persona que grabó el video. Ella me quiso ayudar pero no podía en ese momento porque ella iba a Famaillá.”
Taurizano explicó cómo surgió la necesidad de hacer dedo y por qué debió improvisar un cartel:
“Yo tengo horas en El Mollar que son los martes y los jueves, y los demás días estoy en la Escuela Técnica de Famaillá. Entonces, entre que salgo de la Escuela Técnica de Famaillá y voy al Mollar, no me coincide el horario de los colectivos. Entonces, sin movilidad propia y sin tiempo, no me queda otra que hacer dedo para poder llegar.”
Lejos de dramatizar, cuenta con sencillez cómo nació la idea del cartel:
“Primero, cuando me salieron esas horas, pensé en el tema de cómo iba a llegar en el horario y todo. Entonces tenía un margen de tiempo como para poder llegar. Cuando me entero de los horarios del colectivo, dije: bueno, voy a hacer dedo. Y el primer día que viajé a tomar las horas, comencé así, haciendo dedo.”
Y agrega una anécdota que marcó ese primer viaje:
“Gracias a Dios, en el momento perfecto todo vuelve, porque yo también lo hice. Y unos chicos que yo había llevado hace un tiempo tenían un cartelito que decía el destino.”
Inspirado por aquella imagen, decidió llevar su propio cartel aclarando que es docente y necesita llegar a El Mollar.