El historiador tucumano, Rubén Kótler, analizó el genocidio que Israel lleva delante contra la población palestina desde octubre de 2023 y que ya se cobró más de 60.000 vidas. El plan educativo, institucional y mediático del sionismo para arrasar con un pueblo. “¿Qué hacemos con todos los judíos antisionistas que viven en Israel? ¿Son antisemitas?”, se preguntó.
Una mujer palestina sostiene a su hijo que padece una parálisis cerebral y tiene signos de malnutrición. Fotografía tomada el pasado 24 de julio en la Ciudad de Gaza por Mahmoud Issa (REUTERS).-
Rubén Kótler, historiador tucumano, egresado de la Universidad Nacional de Tucumán, visitó los estudios de FM La Tucumana 95.9, donde analizó el accionar bélico que el estado de Israel lleva adelante contra el pueblo de Palestina, que desde octubre de 2023, a se cobró la vida de 60.000 palestinos, cifra que incluye la muerte de 18.000 niños y supone la muerte de más de 90 personas a diario.
El término genocidio, acertado para esos terribles números a los que se le suma una hambruna causada por los bloqueos israelís a la ayuda humanitaria, es aceptado por el historiador que hace un repaso de la actualidad del conflicto. "Todos los análisis del 7 de octubre del 2023, donde sabemos que organizaciones palestinas irrumpen dentro del territorio israelí y cometen una masacre. Bien, Israel responde de manera muy violenta, bombardeando por cielo, tierra y mar la Franja de Gaza, que es, que ya era un gueto a cielo abierto. Es la mayor cárcel del mundo a cielo abierto, como es considerada, porque además Gaza está rodeada por alambradas y muros", comenzó explicando Kótler.
Tras la victoria de Hamas en las elecciones de principios de este siglo, el historiador repasa que "empiezan a surgir conflictos, entre comillas, de ataques que van desde Gaza a territorio de Israel y la respuesta israelí que es asimétrica. ¿En qué sentido? Una cosa es que de un lado te tiren misiles de tipo casero y del otro es que te tiren con bombas desde aviones todos poderosos, que es lo que está ocurriendo en este momento".
"Después del 7 de octubre del 2023, ─donde además ya hay pruebas de que Israel sabía que iba a suceder y dejó hacer justamente para esta embestida que estamos viviendo ya hace más de 20 meses─, Israel empieza a bombardear por aire, tierra y mar población palestina. Todo eso acompañado además de discursos de sectores ultrareaccionarios y ultraderechistas que hacen al gobierno de coalición que lideran Benjamín Netanyahu, entre los que están este un señor llamado Bezalel Smotrich (ministro de finanzas de Israel). Para ellos hay que expulsarlos a los palestinos y hay que exterminarlos de todo el territorio de Cisjordania y Gaza, con un discurso muy fuerte que en términos sociológico. Uno podría considerar que son las condiciones para unas prácticas sociales genocidas, como las determinó el sociólogo Daniel Feinstein para el caso argentino. Prácticas sociales genocidas que implican un discurso mediático, un discurso escolar, educativo, donde se dice que el palestino hay que echarlo, no son personas, no son seres humanos. En este sentido, llevamos desde el 7 de octubre del 23, cuando Israel empieza la respuesta totalmente desmedida y asimétrica, llevábamos contabilizados, por lo menos cifras oficiales, 60.000 muertos, entre ellos más de 20.000 niños y niñas", explicó.
Y agregó: "Si nosotros vemos y nos atenemos a lo que dice la declaración de la Convención para la Sanción y la Prevención del Delito de Genocidio, 1 +1 es dos. No hay dudas de eso".
En ese sentido, señaló que para él sí existe "el delito de genocidio y hoy organizaciones de derechos humanos en Israel están denunciando que se está cometiendo genocidio". "Es decir, esa polémica empieza a ser zanjada, ya no solamente por los que son contrarios a Israel, a historiadores israelíes, judíos israelíes, hay parte del mundo intelectual judío fuera de Israel que también está denunciando que se trata de un genocidio. Y en este caso, una organización que hace pocos días sacó una declaración, la organización Betsellem, que es una organización de derechos humanos, sacó todo un documento donde explica por qué se tiene que hablar de genocidio", sentenció.
"Israel está ahogando literalmente a los gazatíes. Hacen traslados forzosos de un lugar a otro dentro de la Franja. Es un territorio muy pequeño. Todo lo que ocupa el territorio de la Palestina histórica es más pequeño que Tucumán. Es como si estuviéramos hablando de San Miguel de Tucumán y que la Franja de Gaza es todo lo que sería Tafí Viejo y Yerba Buena, en términos territoriales, y donde ahí viven más de 2 millones de personas encarceladas en un muro que separa ambos territorios. Entonces, los palestinos no tienen forma de escaparse, no tienen forma de sobrevivir, no les llega alimento más que las ayudas humanitarias establecidas por Estados Unidos y por Israel", comparó Kotler, que luego puso el territorio tucumano para ejemplificar el accionar del Estado de Israel.
"Hay bombardeos constantes. Tengo gente conocida que vive del otro lado del de ese muro y que todos los días postea en su Facebook aviones. Aviones que pasan todos los días. Es como si salieran aviones desde el aeropuerto Benjamín Matienzo para ir a bombardear Yerba Buena. ¿Nos podemos imaginar eso? En todo el territorio, Israel y Palestina viven 10 millones de personas. En Gaza viven 2 millones de personas. Entonces, donde caiga una bomba va a morir gente", aseguró.
Al ser consultado por los discursos deshumanizantes contra los palestinos, que pueden compararse con los realizados por los Nazis contra los judíos durante mediados de la década de 1930, el historiador tucumano habló de un plan llevado a cabo durante años. "Eso lleva años de construcción y tiene que ver con una cantidad de factores. Uno de ellos es el educativo. Hay una pedagoga israelí llama Nurit Peled, que perdió además una nieta en un atentado en Jerusalén. Ella hoy es una ferviente militante por los encuentros entre palestinos y judíos. Ella tiene un libro en el que analiza los libros de los manuales de texto escolares israelíes donde hay una desaparición del otro palestino de esos libros de texto, son tratados de distintas maneras, pero hay un borramiento. No existe el palestino, no existe, son árabes, son los árabes, pero no son los palestinos", contó.
Dentro de este plan, Kótler también incluyó a los medios de comunicación: "La prensa juega un papel muy importante. Hay medios de comunicación donde todo el tiempo están machacando con que los 'palestinos no deberían estar, habría que exterminarlos, no son personas, no son seres humanos'. Nosotros conocemos bastante bien esto de los discursos del odio llevados a ese terreno", señaló.
"El problema es que también surge fuera de Israel, en las comunidades que yo llamo judeosionistas. Yo quiero decir que soy judío, provengo de la comunidad judía de Tucumán. Hoy estoy alejado de esa comunidad, pero soy judío y no reniego de mis orígenes y hablo desde esa posición como hablamos miles de judíos alrededor del mundo, que nos posicionamos, digamos, en contra de estas barbarías, justamente", añadió
Y reiteró: "¿Cómo puede ser que habiendo sufrido un holocausto hoy se esté cometiendo otro? Son años de construcción educativa, mediática y política propagandística. El aparato sionista tiene un aparato de propaganda muy importante donde se compran medios. Hay canales de televisión que después del 7 de octubre tienen puestas en sus mesas de redacción la bandera Argentina y la bandera de Israel. ¿Cómo se explica eso si nosotros en Argentina no somos una provincia de Israel? Bueno, hay un aparato ahí de propaganda muy fuerte, donde además se tergiversan los conceptos. Antisionismo no es antisemitismo y, sin embargo, hay una declaración que se viene popularizando entre comillas y que se viene difundiendo a partir de uno de los lobbys en Argentina que es la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas). Días pasados vinieron a dar una charla acá en Tucumán en el que equiparan el antisionismo con el antisemitismo. Ahora, ¿qué hacemos con todos los judíos antisionistas que viven en Israel? ¿Son antisemitas?".
Por último, Kótler explicó la diferencia entre judaísmo y sionismo. "El sionismo es una ideología nacional y ya hay estudios que analizan supremacista. Como todo nacionalismo, además, hay que decirlo, el Estado Nacional Argentino se funda sobre también bajo el exterminio de otros pueblos. Estados Unidos se erige también por el exterminio de otros pueblos que son los pueblos originarios. Nosotros somos los pueblos originarios, bueno, los palestinos son los pueblos originarios de esas tierras".
"El judaísmo es algo mucho más amplio. Algunos lo vinculan a una religión, a una cultura, a una tradición común. Podríamos estar mucho tiempo tratando de definir qué es el judaísmo. Judaísmo no es sionismo. Sionismo es una cuestión política. Judaísmo es una cuestión cultural, religiosa, si uno lo quiere ver de ese modo y en la tradición judía nunca existió una intencionalidad nacional o un deseo nacional como lo estudió el historiador Israel Islam en un libro que se llama 'La invención del pueblo judío' y en una segunda investigación que se llamó 'La invención de la tierra de Israel'. "Nunca en la historia, hasta la aparición del sionismo, los judíos tuvieron en mente un estado específicamente, exclusivamente judío", finalizó.
A continuación podés mirar la entrevista completa de Rubén Kótler en FM La Tucumana 95.9.