En medio de movilizaciones en las inmediaciones del Congreso, la Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado la Ley de Financiamiento Universitario y la ley de emergencia de salud pediátrica, provocada por la situación en el Hospital Garrahan. Al filo de la presentación de las alianzas electorales para las elecciones nacionales, los acuerdos sellados entre La Libertad Avanza y los gobernadores rindieron sus frutos pero hubo rebelión de PRO y de algunos mandatarios. Avanzaron los emplazamientos de las propuestas impulsadas por las provincias.
La sesión de este miércoles fue un revival del 2024, cuando la oposición logró sancionar una ley universitario en igual sentido pero recibió el veto de Javier Milei y un posterior blindaje legislativo celebrado con un asado para los "87 héroes". Ante la ausencia de Presupuesto por segundo año consecutivo, la oposición avanzó con la aprobación de la iniciativa que busca ampliar las partidas presupuestarias para gastos de funcionamientos y las becas, así como también la recomposición de los salarios. Fue con 158 a favor, 75 en contra y 5 abstenciones, a un voto de los dos tercios.
Entre los votos a favor se contabilizaron seis de Tucumán: como el bloque Independencia conformado por Gladys Medina, Elia Fernández y Agustín Fernández; y Roberto Sánchez, Pablo Yedlin, Carlos Cisneros. Por su parte, votaron en contra, el radical con peluca Mariano Campero, Paula Omodeo y Gerardo Huesen.
También consiguió media sanción la declaración de emergencia en salud pediátrica por dos años, se propone la inmediata asignación de recursos vía reasignación de fondos y uso de reservas, incluida la recomposición salarial del personal público afectado a esta prestación y la eximición del Impuesto a las Ganancias para ciertos rubros remunerativos. Este proyecto contó con 159 votos a favor, 67 en contra y 4 abstenciones, superando por cinco apoyos los dos tercios.
El debate sobre el costo fiscal fue el eje del argumento libertario. Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) estimó que la medida para hospitales implicaría un gasto adicional por parte del Ejecutivo, entre julio y diciembre, de $65.573 millones y añade: “Anualizada esa erogación alcanzaría $133.433 millones”. En tanto que el universitario, la OPC no hizo una estimación pero, según el cálculo de la oposición, el gasto es de un 0,14 % del PBI ($1059 millones), mientras que para el oficialismo, superaría los $1500 millones.
Ambos proyectos deben ser tratados por el Senado para su sanción definitiva. El dato es que las dos propuestas estuvieron cerca o superaron los dos tercios, número que se requiere para insistir con la iniciativa ante el eventual veto de Milei. Acompañaron la iniciativa el grueso de la UCR, Democracia para Siempre, Encuentro Federal, la Coalición Cívica, Unión por la Patria y el FIT.