GALARDÓN INTERNACIONAL

"El derecho a la ciudad es un derecho humano emergente, y la arquitectura hostil es una herramienta de exclusión"

Lucas Burt es un joven abogado y procurador egresado de la UNT, que obtuvo el primer puesto en el Semillero Latinoamericano de Derechos Humanos por su trabajo sobre las consecuencias de la arquitectura hostil contra personas en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires. En diálogo con eltucumano.com, repasó su recorrido, su experiencia en el Semillero y resaltó el valor de la Universidad Pública.

14 Sep 2025 - 14:22

Foto: gentileza Lucas Burt

El talento, las ganas y el esfuerzo no tienen ni edad ni techo; un claro ejemplo es el joven tucumano Lucas Bernabé Burt, que acaba de ganar el primer puesto en un prestigioso Semillero Latinoamericano de Derechos Humanos . A sus 24 años, y ya recibido como abogado y procurador de la Universidad Nacional de Tucumán, Lucas convirtió meses de trabajo académico y viajes a la Facultad en una investigación que interpela al diseño urbano desde los derechos humanos, enfocada en cómo la arquitectura hostil implementada en la Ciudad de Buenos Aires afecta a las personas en situación de calle. "El derecho a la ciudad es un derecho humano emergente, y la arquitectura hostil es una herramienta de exclusión", plantea en su distinguida labor.

En diálogo con eltucumano.com, el joven repasó que la idea de participar en el Semillero nació hace algunos años, cuando vio la publicación pero no cumplía con los requisitos. “Yo había visto la publicación sobre el Semillero hace un par de años y en ese entonces no cumplía los requisitos, pero siempre lo tuve en mente como un paso que quería dar. Cuando surgió la convocatoria reuní los papeles, cartas de recomendación y mi presentación y las envié. Un par de semanas después, me llegó el mail en el que me avisaban que había sido seleccionado”, remarcó Lucas. 


La experiencia formativa se extendió desde mayo hasta agosto, y contó con acompañamiento permanente. “El trabajo fue realizado durante el transcurso del curso, que fue de mayo a agosto. Contamos con dos tutoras, Helena Gómez y Ágatha Ciancaglini, que nos colaboraron durante toda esta travesía dándonos consejos y feedback. Teníamos cuatro entregas en las cuales ellas iban leyendo nuestros avances y los iban corrigiendo. Al finalizar presenté mi trabajo a Catalina Marino, quien también me dio feedback; ella es especialista en derecho a la ciudad y es la coordinadora del programa Derecho a la Ciudad de ACIJ, Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia.”, explicó.

Su investigación analiza una problemática sensible para quienes viven en el espacio público. “Este trabajo analiza cómo la arquitectura hostil implementada en el espacio público de la CABA vulnera el derecho a la ciudad de las personas en situación de calle, constituyendo una problemática emergente que requiere atención del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH). Abordé el concepto de derecho a la ciudad como derecho humano emergente, su vínculo con otros derechos fundamentales, el marco normativo aplicable y el uso del diseño urbano por medio de la arquitectura hostil como herramienta de exclusión”, resumió el joven abogado. 

Para Lucas, el premio es más que un logro personal: es la validación de un camino de esfuerzo y vocación. “Significa para mí un reconocimiento a todo mi proceso formativo, a la dedicación, a los largos viajes yendo a la facultad. Sinceramente es una alegría inmensa; creo que es el inicio de mi carrera y que me queda mucho por realizar. Nuevas metas por cumplir. Es una validación a mi trabajo y también una invitación a seguir por este camino y continuar aún más comprometido”, confesó.

Lucas también reveló que nunca estuvo completamente seguro de que iba a ganar. “Siendo sincero, no. Obviamente creo que todos en algún momento pensamos llegar a ser los ganadores; tuve esos momentos, pero durante las revisiones y el feedback de mi trabajo siempre tenía mucho que corregir, con lo que a veces pensaba que mi trabajo estaba mal enfocado y que seguramente me había equivocado en algo. Aunque sí tenía unas mínimas esperanzas, no creía ser el ganador, reconoció.

Este reconocimiento no es un punto final para él, sino un impulso para seguir creciendo. “Primero, seguir formándome y prepararme. Creo que nunca hay que dejar de estar en constante mejora y evolución. El Derecho es una carrera que nos demanda estar actualizados. Así que me imagino realizando estudios de posgrado. Me gustaría especializarme en Derecho Penal y Derechos Humanos. También estoy abriéndome camino en el mundo de la investigación y en la docencia, así que espero también llegar a estos objetivos”, adelantó.

El joven también se tomó un momento para agradecer a quienes lo acompañaron. “primero que nada a mi familia, a mis padres y a mi hermana, que me acompañaron en todo momento. También se lo dedico a mis amigos y compañeros que transitaron junto a mí la carrera. También agradecer a mis profesores, en especial a Luis Esteban Caro Zottola, Alfredo Espíndola y Florencia Sanna, también a mi querida Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y a la UNT que me brindaron y me brindan oportunidades de crecimiento. También a la rectora de la facultad, Cristina Granauer de Falú”.

Finalmente, Lucas destacó el valor de la educación pública en su vida. “Para mí la UNT fue una oportunidad muy grande. Sin ella, hoy no podría decir que soy abogado y procurador. La universidad pública es uno de los pilares del país; es fundamental para el progreso y es lo que nos asegura, de cierta manera, igualdad para todos. La universidad pública es algo por lo que se reconoce a Argentina en la región: por tener una educación gratuita, de calidad y accesible para todos. Es una de las pocas herramientas que contamos para la movilidad social ascendente”.



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