La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, supervisó junto a funcionarios y concejales los trabajos de arreglo de calles, limpieza de cunetas, levante de basurales, desmalezamiento y desobstrucción de los canales.
(Foto: Municipalidad de San Miguel de Tucumán)
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán desplegó un operativo de mejoramiento urbanístico está en el Barrio Nueva Esperanza, que impactará de manera positiva en la calidad de vida de las familias de ese vecindario, ubicado en el extremo sur de la capital y que constituye “el límite de la ciudad”.
La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, supervisó junto a al secretario de Servicios Públicos, Luciano Chincarini, y el concejal José María Franco, los trabajos de arreglo de calles, limpieza de cunetas, levante de basurales, desmalezamiento y desobstrucción de los canales de desagüe pluvial de la zona para mejorar el escurrimiento del agua en la época de lluvias.
“Estamos en el barrio Nueva Esperanza, en el límite de la ciudad, un vecindario relativamente nuevo, tiene 12 años, es un barrio de 5 manzanas que alberga casi 250 familias y se ubica en zona inundable y es donde la intendenta Rossana Chahla está trabajando con mucho compromiso para poder preparar la zona, para proyectar las mejoras, por eso estamos buscando financiamiento, como, por ejemplo, de organismos internacionales”, explicó Camila Giuliano.
La secretaria de Gobierno municipal remarcó que en la zona está previsto también realizar tareas de reforestación: “En este barrio faltan árboles, ya que es un barrio nuevo, acá no se necesita poda, se necesita plantación, por eso estamos con este proyecto de plantar árboles la semana que viene”, subrayó.
En ese marco, Giuliano sostuvo que la presencia de los funcionarios en el terreno les permite “implementar esta escucha activa para poder dar soluciones a la gente, ver lo más necesario, lo más urgente y proyectar lo que después necesita más tiempo, más financiamiento”.
Chincarini recalcó que la invitación a realizar el operativo fue realizada por el concejal Franco, con quien el Municipio viene trabajando en conjunto, al igual que con todo el Concejo Deliberante de la capital.
“Los concejales son los representantes del pueblo y desde el Ejecutivo Municipal tenemos una agenda en común, donde vamos llegando a cada uno de los barrios de la ciudad y construyendo, como plantea nuestra intendente Rossana Chahla, desde la periferia del centro”, señaló.
El funcionario sostuvo que el Barrio Nueva Esperanza “es el límite, donde termina el ejido capitalino, y es importante que todos los vecinos de San Miguel de Tucumán sean escuchados para poder tener la ciudad que queremos”.
El concejal Franco valoró que el Nueva Esperanza es “un barrio que en la gestión de la intendente Rossana Chahla, viene mejorando su calidad de vida a través del arreglo de las calles, del cordón cuneta, con gente muy activa y el municipio respondiendo”. El edil agregó que “este es un ejemplo de lo activo que está el Municipio y de cómo piensa en los barrios que más los necesitan para mejorar la calidad de vida de los vecinos”.
Franco comentó que “en esta zona que es muy baja la gente necesita el buen estado de las calles para asegurar el escurrimiento de las aguas en la época de lluvia que se está aproximando y vemos con mucho beneplácito que el municipio esté respondiendo al pedido de los vecinos”.
“Siempre que solicitamos algo, siempre tenemos respuesta del gobierno. Y es una buena obra porque acá nos inundábamos, así que desde que tenemos cordón cuneta, eso ha cesado un poco”, contó Karina Fregenal, vecina del barrio Nueva Esperanza desde hace 12 años.
“Cuando yo vine a vivir acá no teníamos ni luz. Y ahora en tan poco tiempo ya tenemos todo, cordón, cuneta, luz, agua, todo lo esencial que necesitamos para vivir”, relató.
“Hacía falta la verdad y agradecida por el municipio, siempre ha estado presente, tanto como con el cordón, el agua y cuando pasa algo aquí en el barrio”, acotó Cynthia Toledo, residente en el lugar desde hace 10 años.