El historiador y docente universitario tucumano dialogó con La Tucumana de Mañana y ofreció una lectura histórica y política del conflicto entre Israel y Palestina. Cuestionó el papel de Estados Unidos, el poder del lobby sionista y advirtió sobre los intereses económicos detrás de la guerra: “No hubo un solo día sin bombardeos sobre Gaza desde 2023”, afirmó.
El pasado 7 de octubre se cumplieron dos años del ataque de Hamas a Israel, con el asesinato y el secuestro de civiles. Ese hecho generó una respuesta por parte del Estado de Israel sobre la población Palestina, señalada por cada vez más personas como un genocidio. En La Tucumana de Mañana, el Doctor en Historia y docente de la Facultad de Filosofía y Letras (Universidad Nacional de Tucumán), Rubén Kotler, dialogó al respecto con Ana Pedraza, Gabriel Sanzano y Franco Carletto.
“Resulta muy difícil creer que un país con la mejor inteligencia del mundo haya sido atacado ‘sorpresivamente’ el 7 de octubre de 2023”
Kotler puso en duda la versión oficial israelí sobre el ataque de Hamas. Si bien reconoció la brutalidad del hecho, sostiene que con el tiempo se comprobó que hubo negligencia o incluso permisividad por parte del gobierno de Netanyahu. “Israel ha demostrado tener la capacidad de organizar operaciones complejas —explicó—, desde asesinatos selectivos en Irán hasta bombardeos a las instalaciones nucleares de ese país”.
Por eso, afirmó, no resulta verosímil que un Estado con semejante estructura de inteligencia haya sido sorprendido por Hamas. Kotler también recuerda que informes del propio ejército israelí reconocieron muertes de civiles provocadas por el fuego militar durante la intervención en el festival donde ocurrieron los primeros ataques.
“El 7 de octubre no empezó ese día”
Además, rechazó llamar “grupo terrorista” a Hamas, ya que prefiere referirse a la organización como parte de la "resistencia palestina". Aclaró que eso no implica justificar la violencia, pero insiste en que el conflicto debe entenderse históricamente. “Algunos ubican el origen en 1948, con la creación del Estado de Israel —señaló—, y otros, como Ilan Pappé, lo remontan a los años 20, tras la caída del Imperio Otomano”.
Kotler recordó que antes de ese proceso, las comunidades judías, musulmanas y cristianas convivían en la Palestina histórica, y que la división del territorio en mandatos coloniales fue el punto de partida de una larga cadena de disputas y desplazamientos.
“El sionismo reemplazó la creencia en Dios por la creencia en un Estado”
Desde su mirada, Kotler había definido al sionismo como una ideología política moderna nacida en el siglo XIX, en el contexto de los nacionalismos europeos. “Hasta entonces, las comunidades judías vivían su fe desde los mandatos religiosos, sin pensar en un Estado propio”, explicó. Para Kotler, el sionismo había transformado una religión en un proyecto político y territorial, en sintonía con los procesos nacionalistas que habían atravesado Europa.
“No es lo mismo un acuerdo que una imposición”
El docente dse refirió al papel de Estados Unidos en los llamados acuerdos de paz. Según su análisis, el nuevo pacto impulsado por Washington repite el esquema de los Acuerdos de Oslo de 1993, que ya habían sido, en sus palabras, “nefastos para los palestinos”.
Consideró que este nuevo entendimiento no representa una negociación entre iguales, sino una capitulación de Hamas frente al poder sionista aliado con Estados Unidos. “Detrás del acuerdo hay intereses económicos —añadió—, como el proyecto de transformar Gaza en un negocio inmobiliario o un resort vacacional sobre una zona con reservas de gas natural”.
“Desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 7 de octubre de 2025 no hubo un solo día sin bombardeos sobre Gaza”
El entrevistado subrayó que el conflicto está atravesado por intereses armamentísticos. Israel, recordó, "es uno de los principales exportadores de tecnología militar e inteligencia del mundo, y hoy utiliza incluso inteligencia artificial para seleccionar sus blancos".
También remarcó que el país ya había provisto armamento y asistencia a dictaduras latinoamericanas, lo que —sostuvo— demuestra una continuidad en la política exterior israelí. “Solo que ahora la tecnología es más avanzada”, agregó.
“Las víctimas del 7 de octubre fueron asesinadas por ser ciudadanos israelíes, no por su religión”
Consultado sobre el asesinato de la familia Bibas, Kotler fue categórico: "No las asesinaron por ser judías, en todo caso fue por ser ciudadanas de Israel". "De hecho", agregó, "hubo personas no judías asesinadas ese 7 de octubre". Según su visión, el discurso oficial israelí busca equiparar sionismo y judaísmo para justificar políticas de “apartheid” y “limpieza étnica”.
Además, aseguró que el accionar israelí constituye un plan de genocidio sistemático y que el objetivo de fondo es desplazar a la población palestina. “Si pudieran, los echarían a todos o los matarían a todos”, aseveró.
“Cuando se habla de ‘guerra contra el terrorismo’, se disfraza la situación real”
Para Kotler, el conflicto actual no puede entenderse como una guerra convencional. “No se trata de dos ejércitos regulares en igualdad de condiciones —afirmó—. Es la misma lógica de la lucha antisubversiva en Argentina”.
En su lectura, la narrativa dominante construye un único enemigo: Hamas. Sin embargo, recordó que la organización obtuvo un amplio apoyo en Gaza cuando ganó las elecciones de 2005 con el 80% de los votos, después de la retirada israelí del territorio.
“Cada vez más miembros de la comunidad judía rompen con esa narrativa”
El invitado citó al historiador Ilan Pappé para explicar cómo el poder económico y político del lobby sionista se consolidó en Estados Unidos y Europa. Destacó que, "en los orígenes del movimiento, la mayoría de las comunidades judías no eran sionistas y muchas lo impugnaban".
Asimismo, recordó que la creación del Estado de Israel, en 1948, fue posible gracias al respaldo de Estados Unidos y la Unión Soviética, en un contexto geopolítico que veía a Palestina como una región clave para el comercio y el acceso al petróleo. “Desde las Cruzadas, ese territorio fue considerado estratégico”, resume Kotler.
“¿Qué Estado palestino se está reconociendo?”
Finalmente, Kotler desconfió del reconocimiento internacional del Estado palestino, al que considera una trampa política. Según su visión, la llamada “solución de los dos Estados” es inviable, ya que el territorio palestino "está fragmentado y atravesado por muros, colonias y puntos de control israelíes".
“Sería como si Palestina fuera La Banda del Río Salí y Tafí Viejo, separadas por muros, y dentro de Tafí Viejo hubiera un barrio israelí”, ejemplifica. En ese contexto, concluyó, resulta imposible hablar de soberanía o de un verdadero Estado nacional.
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