El ex futbolista Emanuel “Tucu” Perea denunció irregularidades en el allanamiento policial que terminó con la destrucción de su emprendimiento de cannabis medicinal en El Mollar.
El allanamiento al emprendimiento del ex futbolista.
Emanuel “Tucu” Perea, ex futbolista y productor de cannabis medicinal, denunció a efectivos policiales por presuntas irregularidades en el allanamiento que destruyó su emprendimiento en El Mollar. “La verdad es que uno queda golpeado con todo lo pasó. Lo único que pretendía era ayudar a la gente y terminó envuelto en una situación horrenda. La verdad es que te quitan las ganas de todo”, dijo el ex mediocampista de San Martín de Tucumán en una nota del periodista Gustavo Rodríguez publicada por La Gaceta en la edición del lunes feriado. Perea denunció en la Justicia a los efectivos por las irregularidades que habrían cometido en el procedimiento.
Según revela la nota de Rodríguez, personal de la comisaría de El Mollar investigaba un robo cuando recibieron información reservada que en una vivienda podrían encontrar evidencias para esclarecer el hecho. El sábado se presentaron en el domicilio y, según se informó oficialmente, “la medida judicial derivó en el hallazgo de un invernadero ilegal y un laboratorio artesanal destinados al desarrollo de plantaciones de marihuana ilícitas”.
En el parte se detalló además que los uniformados encontraron un ambiente acondicionado con paneles LED, sistema de ventilación, 87 plantas en diferentes tamaños y semillas de cannabis, además de herramientas de corte, macetas, bidones con fertilizantes y cámaras de vigilancia, lo que evidenciaba una estructura destinada a sostener el crecimiento de los cultivos de manera encubierta.
Legalmente, una persona que cuenta con la habilitación, puede tener un máximo de nueve plantas florecidas. Pero además puede producir a nombre de terceros, es decir, que si lo hace para 10 personas, está autorizado a cultivar 80 ejemplares. “Este era un proyecto experimental. Estábamos haciendo pruebas de diferentes variedades para que sean analizadas por el INTA, entidad que tiene a su cargo el control del cultivo de la especie”, explicó Perea. “Pero todo quedó en la nada. Pese a que no cometí ningún delito porque ninguna de las plantas estaba florecida, el trabajo fue destruido porque secuestraron todas las plantas. También sufrí daños en la casa y desapareció una importante suma de dinero que había en el lugar”, añadió.
“Decidí pedir ayuda porque esto no puede seguir pasando. Tucumán no debe seguir siendo noticia por este tipo de cuestiones”, aseguró el ex futbolista. Sus defensoras, Candelaria Hernández y Candela Álamo, analizaron el expediente y descubrieron varias irregularidades. Una de ellas es que los efectivos habían tomado fotografías del invernadero sin ningún tipo de autorización judicial y, al parecer, por las tomas, hasta habían ingresado al domicilio. Después incorporaron una imagen de Google para demostrar que las plantas estaban florecidas.
Por esa razón, denunciaron en el Ministerio Público a los policías que participaron en el caso por violación de domicilio y de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, falsedad ideológica de documento público y estafa procesal. Hasta el momento, la querella no recibió notificación alguna sobre el desarrollo de la causa.
“Resulta inadmisible que en 2025 sigamos viendo allanamientos autorizados sobre la base de fotos falsas y actas amañadas. Ya no se investiga, simplemente se convalida lo que la Policía les presenta. Se firman órdenes de allanamientos sin verificar un solo dato”, aseguró Álamo. “La Corte Suprema de Justicia, en el caso Gargiulo advirtió expresamente sobre estas prácticas de invasión domiciliaria disfrazadas de legalidad, pero en Tucumán opera como si ese fallo no existiera”, añadió.
“Lo que hoy denunciamos no es un hecho aislado: es un modo de operar, un esquema naturalizado de armado de causas que se replica en toda la provincia. La Justicia, lejos de actuar como contralor del poder policial, termina legitimando procedimientos nulos desde el origen. Cuando el propio sistema abandona el control y convalida estas ilegalidades, ningún ciudadano puede sentirse seguro en su casa”, añadió Hernández.
Emanuel “El Tucu” Perea vistió la camiseta de diferentes clubes, entre ellos San Martín de Tucumán (equipo con el que obtuvo el ascenso a primera división en 2008), Almirante Brown, All Boys y Junior de Barranquilla. El jugador quedó en la historia cuando, en 2012 jugando para All Boys, le marcó tres goles a Boca en la mítica Bombonera. Luego se radicó durante varios años en Estados Unidos. En ese país, además de dedicarse a actividades relacionadas al fútbol, decidió instruirse en el cultivo de marihuana. No sólo recibió un título de un instituto, sino que realizó prácticas en una granja de California, uno de los estados donde está permitido el cultivo de cannabis.
Regresó al país para poner en práctica sus conocimientos a través de la Fundación “Tucu” Perea. “Nuestro grupo en un principio buscaba contener a chicos vulnerables, pero después ampliamos nuestro campo de acción para ayudar a los futbolistas que comenzaban a tener problemas cuando se retiran. Con ayuda de profesionales de la salud, a varios de ellos les recomendamos el uso de aceite de cannabis”, indicó. “Nos dedicamos a establecer contactos para que consigan la medicina, pero no era sencillo. Por eso decidí prepararme en la materia”, indicó.
Perea, después de haberse capacitado y acumulado la experiencia necesaria, decidió regresar a Tucumán hace poco más de cuatro meses. Después de haberse inscripto en el Registro de Productores de Cannabis (Reprocann) y eligió el barrio “El Pelao” para comenzar a cristalizar un proyecto que quedó trunco.