En su columna semanal con FM La Tucumana 95.9, el reconocido economista advirtió que el cese de operaciones de la planta de Fate en Buenos Aires es el síntoma de un modelo "colonial y extractivista" que ya ha provocado el cierre de más de 23.000 empresas y niveles de actividad industrial inferiores a los de la pandemia.
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Durante su columna semanal en la radio tucumana, Horacio Rovelli se refirió con dureza al impacto social y económico del cierre de la planta de Fate, ubicada en la localidad de Virreyes (partido de San Fernando, en provincia de Buenos Aires). El economista detalló que esta decisión deja a 290 trabajadores formales en la calle, pero alertó que el daño es mucho mayor debido al "complejo de pequeñas y medianas empresas" de la zona norte del Gran Buenos Aires que le suministraban insumos y que ahora perderán su principal cliente.
Para Rovelli, el caso de Fate no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una estadística alarmante: 23.700 empresas han cerrado sus puertas recientemente según registros del Ministerio de Economía, lo que se traduce en la pérdida de 256.000 puestos de trabajo formales.
El economista subrayó que la situación actual es crítica, citando datos del INDEC procesados por la propia Secretaría de Industria: la utilización de la capacidad industrial instalada cayó al 53,8%, una cifra que calificó como "peor que en el COVID", cuando el promedio fue del 56,7% a pesar del aislamiento.