ELECCIONES UNT 2026

La UNT elige rector: ¿renovación o continuidad con nuevo estatuto?

Con nuevo estatuto y voto público, en mayo se define quién conducirá la universidad más grande del norte argentino. Con una fórmula confirmada y la incipiente aspiración a la reelección del actual rector, entran en juego una estructura de poder con cuatro décadas de continuidad y silencios que ningún candidato rompió todavía.

01 Mar 2026 - 14:45

El frende del Rectorado. Imagen de archivo

En mayo, la Universidad Nacional de Tucumán elegirá rector y vicerrector para el período 2026-2030. También renovará decanos, consejeros y representantes de todos los claustros. Lo esperable es que habrá campañas, afiches, actos, recorridas y acuerdos. Pero la experiencia indica que lo más relevante de una elección universitaria rara vez ocurre en el escenario visible.

La UNT no es solo una universidad. Es la institución pública más grande del norte argentino: 70.000 estudiantes, trece facultades, 100 carreras, 2 escuelas universitarias y 8 preuniversitarias, un canal de televisión, un patrimonio inmobiliario considerable y convenios con el Estado nacional y el sector privado. Quien conduce el Rectorado no administra una institución académica en sentido estricto: gestiona una estructura política y económica de primera magnitud. Cada decisión sobre presupuesto, infraestructura, nombramientos o convenios pasa por consejos directivos, por el Consejo Superior y por el rector.

Este sistema no es nuevo, tiene décadas de historia acumulada, actores que permanecen más allá de cada mandato y equilibrios internos que raramente se discuten en campaña. Todo candidato hereda esa maquinaria y la pregunta es qué hace con ella.


Qué cambia con el nuevo estatuto

Tras diez años de debate en la Asamblea Universitaria, el estatuto reformado en noviembre de 2024 introduce modificaciones sustanciales al proceso electoral. La más llamativa es la elección de rector, vicerrector, decanos y vicedecanos que ya no será secreta. Cada voto se expresará de manera pública, nominal y a viva voz ante los colegios electorales correspondientes.

De esta manera se busca desterrar prácticas que marcaron elecciones anteriores. Votar en público busca eliminar mecanismos que marcaron ciclos anteriores como la compra de votos (los llamados “votos origami” https://www.lagaceta.com.ar/nota/943965/politica/rectorado-unt-campero-garcia-claroscuros-historia-32-anos.html). Pero también expone los alineamientos: los compromisos políticos previos quedarán a la vista de todos, y la presión sobre los votantes cambia de naturaleza, no desaparece.

La Asamblea Universitaria que elegirá rector está convocada para el 20 de mayo. Tendrá 161 integrantes: los decanos y los consejeros directivos de cada facultad, más dos incorporaciones novedosas: cuatro delegados de las escuelas experimentales, que hasta ahora no tenían representación propia, y un representante nodocente votado por sus pares del Rectorado y secretarías vinculadas. En la elección de 2022, la Asamblea tenía 156 miembros; la diferencia responde a estas incorporaciones.

Un dato que conviene no pasar por alto es que, si hasta el 29 de abril se presenta una sola fórmula, el estatuto prevé proclamación directa. Sin votación. Sin debate. Probablemente transmitido por Canal 10, el canal de la UNT.

Otra innovación es el uso de boleta única para la elección de consejeros estudiantiles, egresados y nodocentes, un sistema que ya se estrenó el año pasado con los consejeros estudiantiles.


Aquí la Dra. Ángeles Igarzabal, miembro de la Junta Electoral, comenta con colegas de Radio 21 la novedad


Donde se juega el poder real

La discusión pública se concentra en el rector ya que es el cargo visible, la firma que aparece en los convenios y la voz que habla en los actos. Pero buena parte del poder cotidiano de la UNT se ejerce en los consejos directivos de cada facultad. Allí se aprueban presupuestos, se avalan contrataciones, se sostienen o se cuestionan políticas de gestión. Y es el voto a consejeros el que pasa habitualmente desapercibido en la cobertura mediática, que es precisamente donde se construyen —o se bloquean— los márgenes reales de cualquier gestión rectoral. Quien gane el Rectorado sin mayoría en los consejos gobernará con las manos atadas. Quien los controle sin ocupar el Rectorado seguirá teniendo poder de veto. 


161 asambleístas elegirán rector el 20 de mayo: 13 decanos, 143 consejeros directivos de las 13 facultades, 4 delegados de escuelas experimentales y 1 representante nodocente del Rectorado. Cada uno votará a viva voz.


La incógnita Pagani

El actual rector, el ingeniero Sergio Pagani, envió señales contradictorias sobre su futuro. En noviembre de 2024, a la salida de la Asamblea que aprobó el nuevo estatuto, fue categórico ante la consulta:

El nuevo estatuto dice lo que ya decía: no se puede repetir y cuenta el mandato de Vicerrector. Yo ya fui Vicerrector, ahora soy Rector y ya se me cumple. Salvo que espere un período, recién ahí podría. Mi ciclo culmina al finalizar mi gestión actual.


Sin embargo, llegado 2026 Pagani cambió de posición. En una entrevista con El Matutino (El Ocho TV) declaró: "Sí, sí. Yo entiendo que el estatuto me habilita, no solo a mí, sino a algunos decanos y decanas que tengan la posibilidad y las ganas". Consultado sobre si ya había tomado una decisión, eludió la respuesta.




La ambigüedad no es nueva. El argumento reeleccionista se apoya en el artículo 186 de las disposiciones transitorias del nuevo estatuto, que establece que las disposiciones electorales "comenzarán a regir para el proceso de elección de autoridades de 2026". La lectura favorable a Pagani sostiene que, como ocurrió con la reforma constitucional tucumana que habilitó un tercer mandato del exgobernador José Alperovich en 2006, los mandatos previos a la reforma no se computan. Quienes rechazan esa interpretación aducen que en la UNT se cuenta por fórmula, no por cargo: Pagani fue vicerrector (2018-2022) y rector (2022-2026), dos mandatos consecutivos que lo inhabilitarían.

El nuevo estatuto fue pensado, entre otras cosas, para cerrar esa puerta. Que hoy siga entreabierta dice algo sobre la distancia entre la letra de una norma y su interpretación cuando hay poder en juego.


Cabrera-Abdala

Hasta el momento, la única fórmula que se lanzó de manera explícita es la del ingeniero Miguel Cabrera, decano de la Facultad de Ciencias Exactas (FACET), y la doctora Virginia Abdala, decana de Ciencias Naturales. La dupla se presentó el 19 de diciembre de 2025 bajo el sello UniversiTas Tucumán, con una carta abierta dirigida a la comunidad académica.



En el texto de presentación, la fórmula puso énfasis especial en el "cumplimiento y respeto irrestricto" del Estatuto Universitario y en la necesidad de garantizar un proceso "transparente y responsable", un mensaje que puede leerse como respuesta directa a las versiones sobre una candidatura de Pagani.

Cabrera tiene una trayectoria particular dentro del mapa interno de la UNT. En 2022, en la elección de decanos, derrotó en balotaje al candidato que Pagani había designado como su sucesor en Exactas. En aquel ciclo, sin embargo, su facultad se alineó con el oficialismo en la Asamblea que consagró a Pagani rector. Abdala, por su parte, llegó al decanato de Naturales en 2022 con apoyo del espacio opositor. La fórmula cruza líneas internas: un decano que gobernó con el oficialismo pero no fue ungido por él, y una decana que provino de la oposición.

No se conocen aún otras fórmulas formalizadas, aunque los movimientos previos a cada elección universitaria suelen acelerarse en marzo y abril.


San Javier: la herencia que nadie menciona

El tema que ningún candidato mencionó en su presentación pública y que, sin embargo, atraviesa la historia institucional de la UNT como ningún otro es el destino de la Ciudad Universitaria de San Javier y los fondos de YMAD.

En diciembre de 1948, durante la primera presidencia de Perón, el Estado expropió 18.000 hectáreas en las Sierras de San Javier para construir un campus universitario de escala continental, proyectado por los arquitectos Eduardo Sacriste, Horacio Caminos y Jorge Vivanco. La Ley 14.771, que en 1958 creó Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), destinó el 40% de las utilidades mineras a terminar ese campus conforme a los planos ya aprobados. Las obras se paralizaron tras el golpe de 1955 y nunca se retomaron. Cuando a partir de 2005 comenzaron a llegar las regalías de la mina Bajo de la Alumbrera, los fondos tampoco fueron a San Javier: según documentación incorporada a una causa penal federal, los ex rectores Campero, Marigliano y Cerisola declararon falsamente que la Ciudad Universitaria estaba terminada. El 2 de enero de 2008, Cerisola firmó el acta que selló la operación: el porcentaje de regalías para la UNT se redujo del 40% al 20% y los fondos pasaron a ser de libre disponibilidad del Rectorado.

En agosto de 2025, el Tribunal Oral Federal condenó a Cerisola a tres años y medio de prisión por administración fraudulenta, aunque el juicio se acotó a sobreprecios y desfalcos entre 2006 y 2011 y no juzgó el delito de fondo: la falsificación de la Ciudad Universitaria. De los dos altos funcionarios que el fiscal Gustavo Gómez había pedido detener —el secretario general José Hugo Saab y el director de Asuntos Jurídicos Augusto González Navarro— uno sigue en su cargo y el otro logró jubilarse, mientras que el mencionado fiscal fue apartado de la causa.  Consecutivamente, el rector Pagani firmó en diciembre de 2025 los acuerdos que este 28 de febrero un juez federal de Catamarca homologó con fuerza de cosa juzgada: la UNT desistió de la querella, aceptó que la obligación de construir San Javier se dé por cumplida con 135.000 metros cuadrados de obra en cualquier sitio que decida el Consejo Superior y habilitó la reorganización de YMAD en favor de Catamarca. Los más de 2.700 planos originales que eltucumano.com localizó en la Planoteca del Rectorado quedaron, una vez más, en un cajón.

U$S 5.000 millones

es el valor que funcionarios universitarios estiman para la Ciudad Universitaria de San Javier que la Ley 14.771 ordena construir. La UNT acordó darla por "cumplida" con 135.000 m² de obra en cualquier lugar.

San Javier funciona como una prueba de fuego: qué hace cada candidato con lo que hereda, y qué está dispuesto a decir sobre lo que otros callaron.


La herencia

Quien gane en mayo asumirá la conducción de una estructura con actores que llevan décadas de permanencia institucional, decisiones pendientes de rendición de cuentas y una reforma estatutaria cuya letra todavía está siendo interpretada —y disputada— por los propios candidatos.

El nombre insoslayable para entender cuatro décadas de política universitaria es el de José Hugo Saab, secretario general del Rectorado con Cerisola, con García y con Pagani. Su firma aparece en el expediente del desvío de fondos de YMAD, el fiscal federal Gómez requirió su indagatoria y detención, y durante el juicio oral de 2024 declaró que "nunca existieron planos de la Ciudad Universitaria", pese a que este medio los había localizado un año antes. En 2022 había resumido su propio rol con una franqueza poco habitual: 

"Yo una vez pensé que era Gardel y que ponía Rectores."

José Hugo Saab, 2022  https://www.eltucumano.com/noticia/actualidad/282276/saab-desplaza-a-pagani-de-la-escena-pense-que-era-gardel-y-que-ponia-rectores


Que ninguna fórmula hasta ahora lo haya mencionado en su presentación pública, ni para reivindicarlo ni para marcar distancia, es acaso el dato más elocuente de esta campaña que todavía no arrancó formalmente.


El Tucumano inaugura con esta nota una cobertura electoral que no se limitará a registrar actos de campaña. En las próximas semanas, este medio va a preguntar qué propone cada fórmula sobre los temas que las campañas universitarias suelen silenciar: el Canal 10, San Javier, los mandos intermedios de la burocracia universitaria, la tasa de egreso, el presupuesto real y el poder real.






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