Un reciente estudio de la consultora Hugo Haime & Asociados revela que el gobernador Osvaldo Jaldo conserva una imagen positiva del 67,3% y una intención de voto superior al 40%. No obstante, Lisandro Catalán emerge como uno de los desafiantes desde La Libertad Avanza, mientras que las figuras tradicionales de la oposición muestran dificultades para retener su caudal histórico.
Foto Facebook/Osvaldo Jaldo.-
El panorama político de la provincia de Tucumán quedó plasmado en el último relevamiento de opinión pública realizado por la consultora Hugo Haime & Asociados. El estudio se realizó con una muestra de 800 casos domiciliarios, relevados entre el 6 y el 14 de marzo de 2026, con un margen de error de +/- 3,54% y abarca a las principales localidades de la provincia, entre las que se encuentran San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Concepción, Banda del Río Salí, entre otras.
El gobernador Osvaldo Jaldo se posiciona como el dirigente con mejor valoración en la provincia. Su imagen positiva alcanza el 67,3% (desglosada en un 41,3% de calificación "Muy Buena/Buena" y un 26% de "Regular"), frente a una negativa del 32,5%, lo que le otorga un diferencial positivo de +34,8.
En cuanto a la aprobación de su gestión, los números son sólidos, pero muestran una tendencia de desgaste en el tiempo. Actualmente, el 58% de los tucumanos aprueba su labor, mientras que un 37% la desaprueba. Al observar la evolución histórica que presenta el informe, se advierte que Jaldo inició este ciclo con un 68% de aprobación en octubre de 2024, alcanzando picos de 70% en febrero de 2025, para luego estabilizarse en el actual 58% en marzo de 2026. La desaprobación, en contrapartida, ha crecido gradualmente desde el 28% inicial hasta el 37% registrado en esta última medición.
El escenario electoral para la gobernación muestra una polarización marcada entre el oficialismo provincial y la fuerza nacional gobernante. Ante la consulta sobre a quién votaría si las elecciones fueran hoy, el PJ liderado por Jaldo encabeza las preferencias con un 40,4%.
En segundo lugar se ubica Lisandro Catalán, representando a La Libertad Avanza (LLA), con un 30,5% de intención de voto. Esta cifra consolida a Catalán como el referente opositor de mayor peso, superando ampliamente a los sectores tradicionales de la provincia.
Por su parte, la UCR, bajo la fórmula de Roberto Sánchez y Mariano Campero, se sitúa en un lejano tercer puesto con apenas el 8,4%. Otras fuerzas como Fuerza Republicana, encabezada por Ricardo Bussi, registran un 4,1%, mientras que el Frente de Izquierda (FIT) con Martín Correa obtiene un 2,7%. Los votos en blanco o nulos suman un 5,3% y los indecisos alcanzan el 8,5%.
El informe también analiza la imagen de otros actores clave de la política tucumana:
Rossana Chahla: La intendenta de la capital mantiene una imagen positiva considerable del 50,6%, con una negativa del 38,5%.
Roberto Sánchez: El dirigente radical conserva una imagen positiva del 40,3% y un bajo nivel de desconocimiento, aunque su intención de voto no parece acompañar estos números de imagen personal.
Juan Manzur: El exgobernador presenta un escenario adverso, con una imagen negativa que trepa al 59,3% frente a una positiva del 35,5%, arrojando un diferencial negativo de -23,8.
Ricardo Bussi: Es el dirigente con mayor rechazo en la provincia, alcanzando una imagen negativa del 72,3% y solo un 19,7% de valoración positiva.
Dirigentes emergentes y funcionarios: Figuras como Darío Monteros (39,9% positiva) y el vicegobernador Miguel Ángel Acevedo (34,8% positiva) muestran niveles de aceptación estables, mientras que funcionarios nacionales como Lisandro Catalán tienen un nivel de desconocimiento del 21%, lo que sugiere un potencial de crecimiento o definición de imagen a medida que avance el calendario electoral.
El estudio de Haime & Asociados confirma que, a pesar del contexto nacional y el desgaste natural de la gestión, el liderazgo de Osvaldo Jaldo en Tucumán sigue vigente, apoyado en una estructura territorial fuerte. Sin embargo, el crecimiento de Lisandro Catalán como figura de La Libertad Avanza indica que el electorado tucumano está receptivo a la propuesta libertaria, desplazando a la UCR de su lugar histórico como principal alternativa opositora. La brecha de 10 puntos entre el PJ y LLA marca el inicio de una disputa que definirá el futuro político de la provincia hacia 2027.