En un nuevo episodio de furia televisiva, el presidente Javier Milei se comunicó telefónicamente desde Estados Unidos para blindar a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, frente a las denuncias por enriquecimiento ilícito. Con un tono agresivo y a los gritos, el mandatario descartó cualquier irregularidad, insultó a la prensa y protagonizó un cruce cargado de tensión con el periodista Esteban Trebucq.
En una comunicación telefónica desde los Estados Unidos, el presidente Javier Milei intervino en vivo durante el programa de Luis Majul y Esteban Trebucq en la señal de noticias La Nación + para abordar diversos temas de la actualidad política. Con un tono visiblemente irritado, el mandatario aprovechó la oportunidad para sentar posición sobre los conflictos que atraviesa su gestión, especialmente en lo referido a las denuncias que pesan sobre su círculo íntimo.
Respecto a la situación judicial de Manuel Adorni, Milei fue categórico al asegurar que el funcionario "es una persona de bien" y que no existe ninguna irregularidad en su patrimonio. El presidente afirmó que los números de su jefe de Gabinete están "en orden" y que serán presentados formalmente ante la Justicia, por lo que desestimó cualquier posibilidad de que el vocero sea apartado de su cargo: "Ni en pedo se va", remarcó Milei.
En su defensa, el jefe de Estado apeló a noticias falsas difundidas por redes sociales y que, al parecer, son su principal fuente de información, cargó duramente contra el contratista Matías Tabar, que declaró haber realizado refacciones por 245 mil dólares en la vivienda de Adorni, calificándolo como un "militante kirchnerista". Además, le bajó el precio a las refacciones, diciendo que "se hablaba de una cascada y eran dos cañitos de agua". Según el mandatario, existe un "problema de orden de magnitudes" en la denuncia, argumentando que los montos señalados no guardan relación con el valor real de la propiedad en cuestión.
El presidente llegó incluso a reivindicar a José Luis Espert, marcando un paralelismo entre ambos casos en cuanto a la lealtad hacia sus aliados frente a lo que considera operaciones políticas. Milei reforzó la idea de que no está dispuesto a "ejecutar en el altar del ego de los periodistas" a personas que considera honestas, diferenciando la situación de Adorni de otros funcionarios a los que se les "soltó la mano".
La entrevista derivó rápidamente en una serie de ataques generalizados hacia el ejercicio periodístico, marca registrada de Milei. El presidente denunció lo que calificó como una "carnicería mediática" y sostuvo que el "95% de los periodistas mienten de manera descarada". El presidente acusó a la prensa de ignorar los datos y persistir en la mentira incluso cuando, según su visión, se les presentan pruebas que desmienten las acusaciones.
El momento de mayor tensión se produjo cuando Esteban Trebucq confrontó al mandatario señalando que Adorni había mentido respecto a sus viajes, lo que provocó balbuceos por parte de Milei, quien tildó la situación de simple "interpretación". La pelea incluyó reclamos directos del libertario hacia los conductores, exigiendo que no lo interrumpieran: "Te pido por favor no me interrumpas cada vez que estoy haciendo un argumento". Sobre las mentiras dichas públicamente por su defendido, prefirió callar.
Finalmente, el mandatario confirmó que este viernes encabezará una reunión de gabinete en la que se verán las caras los principales referentes del gobierno, incluyendo a Manuel Adorni y Patricia Bullrich. Se espera que en los próximos días el jefe de Gabinete presente formalmente su declaración jurada de bienes para intentar cerrar el frente judicial que, a pesar del respaldo presidencial, continúa desgastando la imagen de la gestión.