El presidente de la petrolera, Horacio Marín, descartó una reducción en el precio de los combustibles a pesar de la caída del crudo a nivel global. Explicó que la empresa mantuvo valores por debajo del mercado internacional durante las escaladas previas y que ahora busca equilibrar sus registros.
Al ingresar al Latam Economic Forum en el predio de Parque Norte, Horacio Marín fue consultado sobre el impacto que la baja del precio internacional del petróleo —motivado por las perspectivas de acuerdo entre Estados Unidos e Irán— tendría en los surtidores locales. Ante la pregunta periodística, el directivo fue tajante: "Ahora vos vas a ayudar a YPF". Con esta frase, el titular de la principal petrolera argentina justificó por qué los precios no acompañarán la tendencia bajista externa en la misma magnitud.
La estrategia de la compañía se basa en una política de "buffer" o colchón de precios, la cual se decidió prorrogar por un plazo de 30 días. Este mecanismo funciona como un amortiguador ante la volatilidad generada por el conflicto en Medio Oriente.
Según los registros de la firma, mientras el petróleo Brent saltó de los US$60 a los US$110, la empresa solo aplicó subas moderadas, como el reciente incremento del 1%. Actualmente, con el crudo internacional rondando los u$s95, YPF busca compensar aquel esfuerzo previo de contención.
Marín señaló que esta política de estabilidad no implicó un congelamiento, sino una medida alineada con la necesidad del Gobierno de generar condiciones para reducir la inflación. Bajo esta lógica, el directivo explicó que, dado que la empresa no convalidó en su momento todo el efecto alcista de la guerra, ahora los clientes realizarán su aporte manteniendo los precios actuales o percibiendo bajas significativamente menores a las que dictan los valores internacionales. (Fuente Ámbito)