Brown de Madryn le pegó una dura cachetada a la ilusión del equipo tucumano. Polémico arbitraje de Mariano González.
FOTO: PRENSA SAN MARTIN
Guillermo Brown de Puerto Madryn consiguió tres puntos de oro en su paso por Tucumán, donde se impuso por 2 a 1 ante San Martín. De esta manera, el equipo del sur argentino llega a 56 puntos, conserva la segunda ubicación en la tabla, y le saca 13 de distancia al "Santo", que soñaba con acortar en este partido para prenderse en la discusión por el segundo ascenso.
El partido fue de trámite favorable para los visitantes durante casi todo su desarrollo, pero en el tramo final llegó la reacción "Santa" y la hazaña estuvo cerca de concretarse.
Comenzó ganando Brown con un gol de cabeza de Jonathan Buaman, a los 31 del primer tiempo. Luego, una jugada preparada ejecutada a la perfección derivó en el segundo tanto de la visita, también de cabeza. El autor fue Lucas Landa, cuando se jugaban 18 minutos de la segunda mitad.
En una Ciudadela colmada, el público empezó a perder la paciencia y arrojar objetos a los jugadores visitantes. El árbitro Mariano González cortó el juego en dos oportunidades y estuvo a punto de suspenderlo, pero decidió darle continuidad a las acciones.
Cuando el reloj llegó a los 45, el juez adicionó ocho minutos más, por todo el tiempo perdido en las interrupciones, y el tramo final fue para el infarto. Primero, porque Claudio Vega marcó su primer gol con la camiseta del “Santo”, un misil de afuera del área que se clavó en un ángulo, y segundo, porque el estadio se vino abajo en una jugada en la que un defensor de Brown le cometió falta a Ricardo Moreira entrando al área y el árbitro dijo “siga, siga”.
El penal podría haberle dado al equipo de Diego Cagna la chance de conseguir al menos un empate, y por eso una vez más el público estalló de furia.
Lo cierto es que el equipo reaccionó tarde y dejó pasar una buena oportunidad para alimentar la ilusión de volver a primera, algo que parece ahora un poco más lejano, aunque jamás imposible.
Goles del partido