El Decano jugó un pobre partido desde lo ofensivo, pero logró un importantísimo triunfo de visitante.
Foto: Twitter @FOXSportsArg.
El triunfo de Atlético Tucumán en cancha de Rosario Central fue de gran importancia para el conjunto de Ricardo Zielinski. Porque, a pesar de haber mostrado una pálida imagen de mitad de cancha para adelante, quebró una racha de 11 meses sin ganar de visitante en primera división y logró su tercer triunfo consecutivo, entre Copa Argentina y Superliga.
El equipo semimuleto que puso el Ruso en cancha dejó, como saldo positivo, que no recibió ningún gol en contra. Es más, a pesar de las limitaciones de Yonathan Cabral y Rafael García para jugar con la pelota al pie, mostraron firmeza cuando llovieron los centros y dureza en el uno contra uno, cosas que hasta el momento no lo venían haciendo.
En el mediocampo Gonzalo Freitas se va soltando cada vez más y de a poco se convierte en el volante central que quiere Zielinski. Gervasio Núñez jugó muy parado, pero cuando la tocó, marcó diferencia. Claro ejemplo es el golazo que clavó desde más de 30 metros, en la única situación que tuvo Atlético en el complemento.
Lo de Ismael Blanco fue todo sacrificio. Aguantó mucho y bajó varias veces a colaborar cuando Central empujaba. En las pelotas paradas se convirtió en un pilar para despejar el peligro. Falló en la única que tuvo, en el primer tiempo, cuando le pegó de primera a una situación que podría haber tenido otras opciones.
Quedan seis días para trabajar la semifinal de Copa Argentina que puede llegar a ser histórica. Los pilares del equipo tuvieron su fin de semana de descanso y les sirvió para recuperar energías. Zielinski tendrá que trabajar más, porque el viernes será un partido muy distinto, donde ambos ponen todo en juego.